Con un operativo de seguridad desbordado, cerca de las 17 fuentes ligadas a la presidencia confirmaron que el velatorio al ídolo había finalizado y media hora más tarde comenzó su último viaje.
Durante el recorrido del cortejo, los fanáticos corrieron a la par del coche fúnebre, gritaban y lloraban. Aplaudieron a su paso por la autopista 25 de Mayo, otros estacionaban sus autos solo para bajarse y verlo pasar, acompañado de una enorme cantidad de policías que lo escoltaban.
