En tanto, el juez que supervisa la causa autorizó hoy la apertura de los teléfonos secuestrados en los allanamientos realizados al médico Leopoldo Luque y a la psiquiatra Agustina Cosachov, a quienes los fiscales tienen en la mira como posibles imputados.
La sede de la Superintendencia de Policía Científica en la ciudad de La Plata, situada en las calles 52 y 117, fue esta mañana el escenario para el inicio de las pericias y estuvo desde muy temprano vallada y rodeada por efectivos de Infantería y de la policía motorizada.
Hasta allí viajaron dos de los fiscales que integran el equipo que trabaja en la causa, Laura Capra, de la Unidad Funcional de Instrucción (UFI) de Benavídez, y el fiscal general adjunto de San Isidro, Cosme Iribarren, quienes en persona supervisaron la apertura de las muestras y controlaron la cadena de custodia.
Se trata de los estudios toxicológicos, mediante los cuales se buscará determinar si Maradona tenía rastros de haber consumido alcohol, drogas o alguna otra sustancia en las horas previas a su muerte, y de los histopatológicos, que son aquellos que analizan en forma microscópica los órganos y tejidos.
“Dentro de 10 días podríamos tener los primeros resultados sobre sangre y orina. Lo otro va a demorar un poco más”, afirmó a Télam uno de los investigadores judiciales de la causa.
El abogado Mario Baudry, quien representa como particular damnificado a Dieguito Fernando Maradona, el hijo menor que el exfutbolista tuvo con Verónica Ojeda, actual pareja del letrado, afirmó que “ahora vienen 10 días de mucho trabajo técnico” y agregó que comenzarán a solicitar “medidas de prueba”.
“Creemos que Diego no se murió por una cuestión clínica, sino que se murió de muerte natural por abandono de persona, mínimo”, agregó Braudy, quien pidió investigar “la responsabilidad” de cada uno de los médicos.
