La iniciativa surgida de su esposa, Inés Godoy con el respaldo de su hija Anahí Olivera, es llevada a cabo por Eduardo Mónaco, el autor de la escultura de las manos, recientemente inaugurada en la rotonda frente al colegio Don Bosco, como homenaje a quienes trabajaron alrededor de la pandemia.
Anahí detalló días atrás que junto a su madre visitaron el taller en donde se llevan a cabo los trabajos y pudieron observar que, “se concluyó con la reparación de chapa y masillado. Si todo sigue bien para el 30 de diciembre sigue en pie la fecha para la reinauguración”, estimó.
Añadió que “hubo que reemplazar chapas que estaban deterioradas, soldar delicadamente y poner masilla para que no quede en evidencia el parche realizado”, detalló.
La evaluación de Mónaco fue que la escultura de chapa estaba en buen estado general de conservación, salvo algunos daños específicos. “Se ha mantenido la obra como era originalmente”, aseguró la hija del recordado Miguel.
Ahora se aguardan algunas acciones de colaboración con la limpieza del predio en la que está emplazado el Cristo. Como en las inmediaciones se producen habitualmente protestas y manifestaciones, se hace necesario una limpieza general en el sector.
La familia de Miguel Olivera desea instalar en el lugar una placa recordatoria respecto de quien ha sido el autor de la obra, que cuenta con mucha concurrencia de personas que encuentran en la figura de Cristo una convocatoria a tener un momento de oración, en un ambiente de paz y serenidad.
Al respecto la familia ya cuenta con la confirmación respecto que el padre Marcelo, de la parroquia María Auxiliadora tomará parte de la ceremonia de reinauguración, la semana entrante.
