La reparación de la escultura metálica fue dispuesta por su viuda Inés Godoy con el respaldo de su hija Anahí Olivera. Las tareas las llevo a cabo Eduardo Mónaco -autor de la escultura de las manos, recientemente inaugurada en la rotonda frente al colegio Don Bosco- complementado en pintura por Ariel Aguirre.
La ceremonia a la que han sido invitados amistades de Olivera y su familia prevé el descubrimiento de una placa recordatoria de la obra y la fecha de la restauración de la misma.
El lugar es elegido por muchos vecinos que encuentran en esa figura de Cristo la posibilidad de tener un momento de oración, en un ambiente de paz y serenidad.
