El bitcoin subió más del 290% en 2020 y un 43% solo en diciembre, lo que lo convirtió en el mejor mes desde mayo de 2019.
Por un lado, tras una década de existencia, finalmente los inversores institucionales se subieron al barco y tomaron posiciones en el activo. Los bancos centrales de las principales potencias del mundo lo comenzaron a instrumentar y el crecimiento fue exponencial.
Además, grandes jugadores del ecosistema de pagos global también dieron el salto y lo incorporaron como medio de pago en sus sistemas.
Y, por último, las particulares condiciones del año, que en medio de una pandemia vio la peor caída de la actividad económica a nivel global, generaron que los bancos centrales de los principales mercados inyectaran niveles récord de liquidez que inflaron los precios de los activos financieros en general.
Un informe publicado por CoinShares Research el 21 de diciembre y citado por agencias restimó que fondos de Wall Street volcaron este año u$s 5.750 millones en criptoactivos.
“Estas entradas ahora traen un total de 5.570 millones de dólares este año, un aumento del 660% desde 2019, probablemente debido a la mejora de las perspectivas de los inversores para la clase de activos”, destacó el reporte.
