El Jefe de Estado, Alberto Fernández, encabezó una reunión virtual con los gobernadores de todo el país para analizar medidas restrictivas como consecuencia del crecimiento de la curva de contagios en las últimas dos semanas.
Las playas desbordadas de jóvenes, al igual que los bares y otros lugares de esparcimiento encendió las alarmas frente a un crecimiento sostenido de casos positivos de coronavirus desde antes de Navidad y hasta los primeros días de enero, que según los expertos, se extenderá.
En este contexto, el Presidente planteó la posibilidad de implementar una especie de “toque de queda nocturno”, que quedará a criterio de cada gobernador. Es que la situación sanitaria no es igual en todo el país y algunas provincias podrían negarse a implementar la medida. Se trata de una iniciativa que representaría un nuevo golpe económico para el turismo, los sectores gastronómicos y el teatro.
Además, Fernández pidió a los mandatarios provinciales que las reuniones se limiten a un máximo de 10 personas para evitar el amontonamiento de personas y reducir el volumen de contagios.
Además, pidió controles severos y estrictos en todas las localidades costeras del país, producto de que los últimos acontecimientos que ocurrieron en la costa atlántica con sectores de playas desbordadas de jóvenes amontonados y sin ningún tipo de protección ni resguardo.
Otra de las medidas que analizaron en la Casa Rosada es extender el cierre de las fronteras para los países limítrofes y prohibir los vuelos desde y hacia las naciones en las que se haya detectado la nueva cepa de coronavirus.
Además exigir el test PCR a quienes llegan vía aérea a alguna provincia. También acotar a diez el número de personas en reuniones y restringir nuevamente el uso de transporte público a trabajadores esenciales, medios de transporte que venían creciendo en cantidad de usuarios en las últimas semanas. Todo esto, “sin parar la economía, frustrar vacaciones ni la actividad en lugares turísticos”, afirmaron desde Casa Rosada.
