“Después de casi 6 años de violencia y manipulación, hoy me animé a hacer la denuncia. Yo tenía 20 años cuando conocí a Javier Den Dauw Otero o “el tibu” como le dicen. Empezamos a estar juntos y yo empecé al mismo tiempo a militar en el mismo espacio que él, pero no duró el vínculo y se terminó”, comenzó Williams con su relato que fue publicado en su cuenta de Facebook.
En forma cronológica, la concejal recordó que “después empezó lo horrible” y citó como ejemplo “el maltrato cuando me encaraba y yo me negaba, que el invente cosas y hablé mal de mí a toda persona que lo escuche, que me arme y me meta siempre en puterío, que se haga amigo de cada pareja que tuve y les hable mierda de mí. A pesar de esto yo preferí ignorarlo, ya se iba a aburrir supuse”.
La edil trelewense del mackarthismo dijo que en el año 2018, “una vez me maltrató en una clase de una materia que cursábamos juntos, me asustó porque me dio un codazo y pensé en denunciarlo”.
“Cuando le dije que si seguía haciéndome todo eso yo lo iba a denunciar, me amenazó con publicar un video y fotos íntimas que tiene de cuando estábamos juntos, y que si él se hundía, yo me hundía con él”.
Williams narró que tiene un hijo y que esa maternidad la frenó a la hora de avanzar en una denuncia. Por estos motivos, tomó la determinación de seguir ignorándolo, pero el acoso, las amenazas y la violencia psicológica y sexual no se detuvieron, según el relato de la concejal.
“En el año 2019 tuve la chance de ser candidata en una lista, en la que quedé por el cupo femenino. Él quería ser el candidato y se enfureció cuando se enteró que iba a ser yo, asique volvió a amenazarme con publicar las fotos, aunque al final se le pasó y no lo hizo. Yo intenté ignorarlo y rogaba que se busque otra persona a quien joder, me daba miedo denunciarlo y que publique esas fotos”, confesó en un crudo relato que subió a la red social Facebook.
El año pasado, la concejal tomó conocimiento que una compañera de la Universidad también quiso denunciarlo. “Su mejor idea fue decirme que yo hable con ella para que no lo haga, que no me olvide que él tenía esas fotos y el video. Obviamente no lo hice porque va contra todo lo que yo creo, y ella finalmente no lo denunció por sus amenazas. Nuevamente preferí ignorarlo y rogar para que se encuentre algo mejor que hacer”, afirmó.
Ya durante 2021, la víctima fue a la casa de unos amigos, que le preguntaron si podía asistir su expareja. “Les dije que no había problema, ya que yo intentaba que esté todo bien y todos los que me conocen lo saben, no quería quilombo solo quería que me deje en paz”, relató.
“En un momento mis amigos tuvieron que salir y nos quedamos solos, y como cada vez que nos quedamos solos volvió a encararme, volví a decirle que no y como cada vez que pasaba eso, me insistió”, describió.
La víctima continuó diciéndole que no en todo momento: “Le dije que no tenía ganas de estar con él, que solo quiero estar con una persona y él lo sabía, a lo que dijo que nadie se iba a enterar, me llevo al sillón y esta vez llegó más lejos y me penetró. Fueron segundos, no dejé de decirle que no, pero en ese momento le grité que salga y el salió asustado diciendo que perdone si me malinterpretó, a lo que le dije que yo le dije que no”.
“Intenté ignorarlo y seguir con mi vida, pero empecé a pensar en los rumores que siempre se escuchan sobre él, en pibas a las que con esta información las salvo de que pasen situaciones similares”, analizó Williams.
Reconoció que “casi no pude dormir, mucho menos comer, recién hoy tomé valor para denunciarlo después de hablar con amigos y familiares, muchos ya saben porque les he contado situaciones con esta persona”.
“Fueron años de manipulación, de hasta editar capturas de WhatsApp para amenazarme con mandárselas a mi pareja de ese entonces, de amenazarme con esas fotos y videos, de manosearme cada vez que quedábamos solos mientras me insistía para estar con él mientras le decía que no. Tuve miedo mucho tiempo, pero cada vez era peor su nivel de violencia conmigo y no puedo dejar que siga impune y lastime a otra piba. Hoy al fin hablé, denuncié, y les cuento para que no se repita, con miedo, sabiendo lo psicópata y vengativo que es, pero sin dudas de que es lo correcto”, concluyó la edil en un crudo relato del horror que vivió con su expareja.

