El desarrollo del encuentro se enmarcó en la cautela por ambos lados durante los 46 minutos en los que se extendió el primer tiempo, porque si bien Boca fue el que manejó la pelota por mayor cantidad de tiempo, careció de profundidad, ya que cuando centralizó el juego perdió peligrosamente la pelota en tres cuartos de cancha, y cuando procuró perforar por los costados, Sebastián Villa se consumió más en en intenciones que hechos.
Los goles llegaron en el complemento, cuando Edwin Cardona abrió el marcado para el Xeneixe y en el último minuto de descuento lo empató un exRiver, Luciano Lollo.
Después llegaron los penales y un remate desviado del siempre cumplidor Jorge Rodríguez y el acierto de los cinco pateadores boquenses, el último Julio Buffarini, que se irá de Boca por no haber llegado a un acuerdo contractual, le permitió a los “xeneizes” ofrecerle también este título a quien fuera su hincha más célebre, el que le dio el nombre a este torneo tras su fallecimiento, Diego Maradona.
El triunfo, en definitiva, dentro de una final tan chata como lo fue todo este primer torneo organizado por la Liga Profesional de Fútbol, “solamente” le sirvió a Boca para alcanzar el número redondo de 70 títulos, y para Tevez, que ingresó faltando siete minutos, de incrementar sus logros con la camiseta auriazul a 11, y a 29 en toda su carrera.
El final para Banfield, primer club del fútbol argentino presidido por una mujer (Lucía Barbuto) en alcanzar una final de campeonato, le impidió alcanzar su tercer título, que en el último partido también habría sido contra Boca como en los dos anteriores, en aquel de 1920 como en el Apertura de 2009. Y se quedó sin la chance de jugar la Libertadores. Para los de la Ribera la conquista no significaba tanto.
