La Cámara de Diputados se prepara para su primera sesión extraordinaria del 2021, luego de que su presidente, Sergio Massa, lograra acuerdos con otros bloques políticos, como Consenso Federal que firmó el acta de renovación del protocolo de funcionamiento. En este sentido, la Justicia, en primera y en segunda instancia había dicho que, la Cámara baja tiene facultades propias y junto con la firma del diputado Alejandro “Topo” Rodríguez, se consiguió consenso mayoritario para continuar con el sistema mixto, es decir, diputados presentes en el recinto del Palacio y otros conectados por vía remota, para sesionar sin problemas.
Una vez salvada esta instancia, se fijó fecha, con lo cual la primera sesión extraordinaria del año podría ser el 26 o 27 de este mes. El temario se determinará en labor parlamentaria la semana que viene, y estará compuesto por la promoción a los biocombustibles; fortalecimiento de la deuda externa; modificación de las escalas del monotributo, ciencia y técnica, y otra propuesta para incentivar la construcción.
¿De qué se trata el proyecto para beneficiar al sector de la Construcción?
El proyecto elaborado por el ministerio de Economía, se denomina “Régimen destinado a promover las inversiones en la construcción de obras privadas nuevas realizadas en el territorio de la República Argentina”.
Esta iniciativa que se trabajó conjuntamente con la Cámara Argentina de la Construcción (CAMARCO), apunta a que todas aquellas empresas del sector que blanquearon capitales canalicen esos fondos en inversión en la construcción, como fecha tope el 28 de febrero. La iniciativa se presentó el pasado 19 de octubre con lo cual se prevé que ese plazo sea modificado para que las empresas puedan invertir.
Otro punto importante es que aquellos que ingresen en este nuevo “blanqueo” es que el contribuyente deberá depositar los fondos en una cuenta especial y la AFIP no le va a exigir que aclare el origen de los fondos. Se va a establecer un impuesto especial del 5%; del 15% y del 25%, según el momento en que se haga la operación.
Según indica el texto que envió el Ejecutivo, además de mencionar la caída abrupta del sector de la construcción desde el 2016 en adelante, es decir “el marcado deterioro del contexto macroeconómico de los últimos años así como los efectos económicos de la pandemia con relación al Covid-19 han afectado severamente el desenvolvimiento de esta actividad económica lo cual ha dañado su potencial para incentivar el crecimiento de la economía, disminuir la pobreza vía la generación de puestos de trabajo en todo el territorio nacional y sobre todo ayudar a disminuir el déficit habitacional”.
En este contexto, “y a los efectos de coadyuvar a la reactivación económica, enfocando la referida recuperación en la creación de nuevos puestos de trabajo y, concurrentemente, fomentar actividades productivas y estratégicas para lograr tal fin, se proponen un conjunto de medidas tributarias en favor de las inversiones en obras privadas nuevas, definidas en el proyecto de Ley como aquellos trabajos (construcción, ampliaciones, instalaciones, entre otros) que, a momento de la entrada en vigencia de la misma, tengan un avance de obra inferior al 50%”.

