La máxima entidad que regula las normas financiera ordenó a los bancos a instalar lectores de huellas dactilares en los cajeros automáticos como una alternativa al uso de tarjetas de débito.
Con respecto al tiempo que tendrán organismos financieros y crediticios del país para adaptar esta nueva modalidad, la fecha límite es hasta el 31 de diciembre de 2022.
El objetivo de la entidad conducida por Miguel Pesce es facilitar la bancarización de sectores vulnerables y no bancarizados a través de una opción que prescinda de plásticos para, por ejemplo, el pago de planes sociales.
“Los cajeros automáticos deberán contar con lectores de huellas digitales para que las personas usuarias puedan optar por validar su identidad con este dato biométrico para realizar operaciones”, anunció el BCRA en un comunicado distribuido hoy.
“La posibilidad de utilizar la huella constituye una opción que puede reducir la fricción entre los usuarios y los dispositivos tecnológicos, facilitando asimismo los pagos de beneficios sociales a personas que no poseen tarjeta de débito. El uso, por su simplificación, también favorece el acceso a los cajeros automáticos por parte de los grupos de la sociedad con mayor grado de vulnerabilidad, facilitando su inclusión financiera en niveles de calidad”, explicó la autoridad monetaria.
“La utilización de la huella dactilar es posible porque Argentina cuenta con una base de datos biométricos centralizada y es administrada por el Registro Nacional de las Personas (RENAPER). Esta nueva modalidad será optativa y la posibilidad de operar los cajeros con tarjetas y códigos de seguridad seguirá vigente”, abundó el comunicado.
Según aclaró el BCRA, la validación de la identidad con huella dactilar contará con un doble factor de seguridad ya que también será necesario identificarse con el número de DNI o con una clave personal.
Para la implementación del sistema, se estableció un cronograma que de tiempo a los bancos a alcanzar la interoperabilidad y su utilización en el total de los cajeros a fin de 2022.
