En diálogo con Metadata, Carranza advirtió que desde el año pasado “decíamos que el Gobierno se encontraba estancado en un cuello de botella y que, si no resolvía el pago de salarios atrasados, incluido el aguinaldo, las clases no comenzarían. Esta postura la mantenemos”.
Aclaró que, más allá de que están concurriendo a las reuniones que convoca el Ministerio de Educación y que mañana tendrá un segundo capítulo cuando el ministro de Infraestructura, Gustavo Aguilera, los reciba para analizar la situación edilicia de los establecimientos educativos, si no se concreta el pago atrasado de los salarios “no habrá comienzo de clases”.
“Queremos garantizar que los docentes y los alumnos puedan asistir a edificios seguros y que estén funcionando sin ningún tipo de problema”, formuló en torno a la cumbre que mantendrán mañana con el ministro Aguilera.
“Le hemos expresado al ministro Grazzini y Antonena el tema del pago atrasado y cuál era nuestra postura si no se cumplía”, remarcó Carranza.
