Ayer fue un día importante en la provincia del Chubut. Nación, Provincia y los gremios docentes y auxiliares sellaron el acuerdo para que el 1 de marzo comiencen las clases en Chubut en un formato que mezcla la presencialidad y la virtualidad.
En el acuerdo todas las partes tuvieron un rol estelar: El Gobierno de Mariano Arcioni gestionó los fondos en Buenos Aires y para eso envió al ministro de Economía, Oscar Antonena, que estuvo por lo menos tres días en Capital Federal y este miércoles hizo lo propio el gobernador, quien llegó a Ciudad Autónoma de Buenos Aires para terminar de acordar el arribo de partidas.
Nación hizo lo suyo, especialmente Trotta, quien se había ido de la Provincia insultado y entre un tumulto de gente que pateó el vehículo en el que se movilizaba, pero sin embargo, volvió a Chubut y cerraron el acuerdo. Los gremios también tuvieron una cuota de cordura: A pesar de que la deuda salarial no fue cancelada en su totalidad, la propuesta les otorga un poco más de previsibilidad. Votaron y casi el 60% estuvo de acuerdo con la oferta del Gobierno.
El intendente de Comodoro Rivadavia, Juan Pablo Luque, utilizó ayer las redes sociales para destacar el regreso a las aulas, pero puso el foco en una sola parte: El Gobierno Nacional.
“Una gran satisfacción saber que se ha llegado a un principio de solución para garantizar que nuestros niños y niñas tengan educación y los docentes puedan recibir lo que les corresponde. Gracias @trottanico y a este gobierno federal por hacerse cargo”, posteó Luque, minimizando el rol del gobierno provincial para llegar a un acuerdo.
