Nicolás Trotta, un joven abogado de 45 años, se cargó sobre la espalda la crisis educativa que arrastra la provincia del Chubut hace casi tres años. Gestionó fondos en sintonía con el gobernador Mariano Arcioni para tener una oferta concreta, previsible y, principalmente, cumplible, y destrabó las negociaciones con gremios docentes y auxiliares.
Lejos de convertirse en un superhéroe de Marvel, Trotta hizo lo que la gente reclama de los dirigentes y funcionarios políticos: Que pongan la cara, que gestionen y que traigan soluciones. Y lo hizo.
No fue solo, también hubo un operativo importante del gobierno provincial que insistió en forma permanente, envió a funcionarios a Buenos Aires que no volvieron a Chubut sin antes tener soluciones (fondos).
El acuerdo firmado entre Nación, el Gobierno de Chubut y los gremios docentes y auxiliares no resuelve toda la crisis educativa de casi tres años. Pero al menos, es un comienzo que permite a los chicos y chicas volver a las aulas después de la angustia y el encierro que generó la pandemia.
La resolución del conflicto en Chubut era el espejo para el resto de las jurisdicciones: Un buen resultado generaría un efecto dominó, que fue coronado con el acuerdo de la paritaria nacional docentes días atrás.
En los pasillos de Casa Rosada y del Ministerio de Educación describieron que Trotta “estaba empecinado” con el caso Chubut y “quemó” los teléfonos del Ministerio de Economía y del Interior para analizar las posibilidades de liberar fondos para la administración de Arcioni.
El ministro de Economía provincial, Oscar Antonena, hizo lo propio. Estuvo “atornillado” en Buenos Aires varios días, golpeando puertas, llamando y viendo todas las posibilidades.
Todavía queda trabajar fuertemente sobre la situación edilicia de las escuelas, la planificación de contenidos en un esquema bimodal (presencial y virtual) y un tema no menor que comenzará a discutirse en unas semanas: Las paritarias docentes que en otras provincias ya se cerraron y que le pusieron a Chubut una vara alta, principalmente por su capacidad financiera.
El comienzo de clases mañana en Chubut es un gran paso al frente. Habrá establecimientos que no inicien por problemas de infraestructura que deberán ser resueltos en el corto plazo, pero la foto del día será sin lugar a dudas la de los jóvenes con sus mochilas colgadas en sus espaldas asistiendo después de años complejos y de una pandemia sin precedentes, al espacio que los formará y en el cual edificarán parte de su futuro.
