El Gobierno advirtió hoy que el Reino Unido “debe escuchar” a la comunidad internacional que “promueve el fin del colonialismo en el mundo” y en “el particular caso de las Islas Malvinas” planteó a través de una resolución de Naciones Unidas que “el camino para la solución del diferendo por la soberanía es el diálogo bilateral”.
La Cancillería argentina se pronunció de ese modo en un comunicado, a raíz de la presentación realizada hoy por el primer ministro británico Boris Johnson en la Cámara de los Comunes, en la que expuso una Revisión Integrada de Seguridad, Defensa, Desarrollo y Política Exterior.

“Las consideraciones postuladas por el primer ministro Johnson reiteran la tradicional mirada colonialista del Reino Unido sobre las Islas Malvinas y el conjunto de posesiones británicas alrededor del mundo”, expresó la Cancillería y sostuvo que “para la Argentina no expresan novedad respecto de la política colonial británica”.
En ese sentido, manifestó que con el argumento “no reconocido por las Naciones Unidas de defender el ‘derecho a la libre determinación’, Reino Unido sostiene la ilegítima presencia en el Atlántico Sur”, con el “objetivo de apropiarse de las riquezas que allí existen y controlar tanto el acceso a la Antártida como del pasaje bioceánico entre el Atlántico y el Pacífico”.
“La Argentina denuncia en forma permanente que uno de los objetivos principales del Reino Unido es sostener una base militar en Malvinas”, destacó la Cancillería y expresó que se trata de una “circunstancia que los países del Atlántico Sur de América Latina y África que conforman la Zona de Paz del Atlántico Sur (ZPCAS) han planteado como una amenaza para toda la región”.
En ese contexto, recordó que Argentina “ha denunciado reiteradamente que esta base viola la resolución 31/49 de las Naciones Unidas que prohíbe las acciones unilaterales en la zona en disputa, como lo es esta base militar”.
