Intentando descomprimir la tensión, Arcioni viajó a Buenos Aires esta semana y solo fue recibido por su amigo y padrino político, Sergio Massa.
Massa fue claro: Le dijo que esto no puede volver a ocurrir y le ratificó al gobernador de Chubut que no iba a tener espacios para candidatos por el Frente de Todos.
En este marco, le sugirió que lleve candidatos a través del partido provincial, pero también habría recomendado juego limpio: Sin ataque a los candidatos del Frente de Todos.
Por ahora, en Fontana 50 es todo incertidumbre. Están frente al dilema de llevar o no candidatos, aunque al ser el último mandato de Arcioni, en el oficialismo quieren jugar las últimas fichas.
Uno de los nombres que está dando vuelta desde hace unos meses es el del ministro de Salud, Fabián Puratich, de buena imagen en un Gobierno totalmente golpeado y sin credibilidad y con una administración de la pandemia “óptima”.
Conciliador y sin enemigos en municipios que maneja el PJ, el nombre de Puratich es una apuesta importante dentro del oficialismo. La única traba es que al titular de la cartera sanitaria no lo desvelan las luces de Buenos Aires ni las candidaturas, pero desde la Ramón Carrillo ya vienen instrumentando el operativo “convencimiento” para ir aflojándolo paulatinamente.
En caso de ser así, su lugar estaría cubierto por Teresa Strella, otra funcionaria que trabajó a destajo durante la pandemia.
Con un perfil diametralmente opuesta, aparece la figura del ministro de Seguridad, Federico Massoni.
En los últimos días le generó un duro golpe al gobernador Arcioni con declaraciones que fueron tomadas como una “guerra abierta” sobre la responsabilidad de la seguridad del Presidente durante su visita a Lago Puelo.

Mariano Arcioni 
José Grazzini 
Fabián Puratich 
Jorge “Loma” Ávila 
Federico Massoni 
Ricardo Sastre
Massoni genera amor y odio. No hay punto medio. La oposición lo aborrece, a tal punto que le sugirió que renuncie. Pero hay otro sector, cansado de la inseguridad, de la puerta giratoria y de la falta de respuestas de la justicia (un sector al que el ministro ataca reiteradamente).
El vicegobernador Ricardo Sastre podría ser otra alternativa producto de que en el PJ no tendría espacio, pero no está convencido de ir en una boleta contra el Frente de Todos, principalmente porque su objetivo está en el 2023, cuando haya elecciones para la gobernación.
Si Sastre no va, que a esta altura es muy factible, aportará nombres desde Puerto Madryn. Todavía no hay certezas, porque deben resolverse muchas cosas en el PJ y en el oficialismo provincial.
El ministro de Gobierno, José Grazzini, es otro de los nombres en carpeta y consideración del círculo rojo del arcionismo. De extrema confianza del gobernador, fue uno de los pocos que sobrevivió en las carteras de primera línea y fue acaparando espacio y poder dentro del Gabinete.
Proveniente del PJ, de buen vínculo con los intendentes y dialoguista, es otro de los nombres que podría jugar en caso de que el Gobierno lleve su propia boleta.
¿Loma Ávila? En las últimas horas comenzó a circular el nombre del líder petrolero. Tiene llegada a Nación y al presidente Alberto Fernández y tiene apoyo de las operadoras petroleras en Comodoro Rivadavia.
El gremio tiene este año las elecciones para renovar autoridades y eso podría ser un problema o una solución: Ávila estaría frente a la posibilidad de unificar la campaña.






