El Frente de Todos convocó a una sesión especial en la Cámara de Diputados para el próximo sábado con el objeto de debatir el proyecto de reforma del impuesto a las Ganancias, que busca beneficiar a más de un millón de trabajadores y jubilados.
Será la primera sesión ordinaria del año que tendrá como dato inusual que se realizará un sábado, una situación que no sucedía desde el 5 de enero de 2002, cuando se aprobó la derogación parcial de la ley de Convertibilidad que establecía la paridad entre el dólar y el peso.
La sesión especial se realizará bajo una modalidad mixta a partir de un acuerdo de Protocolo de Funcionamiento, en el que se prevé una actividad presencial en el recinto, con excepción de los grupos de riesgo y los que están contagiados de coronavirus, que lo podrán hacer de manera remota, y la votación se realizará a través del sistema VPN.
La decisión de concretar el debate un fin de semana fue el desenlace de la puja que mantiene el oficialismo con Juntos por el Cambio, que se agravó en las últimas jornadas cuando la oposición -junto con el Interbloque Federal- unificó el pedido de sesión especial para tratar el biocombustibles para este jueves, lo que se ahondó aún más con el pedido de hacer ese mismo día el debate de Ganancias.
A esos dos pedidos, las autoridades del cuerpo solo accedieron al que fue presentado en forma conjunta para el jueves a las 11.30, sobre biocombustibles.
Fuentes parlamentarias dijeron a Télam que la reforma de “Ganancias es una bandera del Frente de Todos y no vamos a permitir que la oposición nos maneje la agenda cuando se trata de un proyecto presentado por el oficialismo”.
La sesión especial convocada para el sábado, que dará comienzo a las 11, tendrá como primer tema el debate del dictamen de reforma del impuesto a las Ganancias, aunque se estima que la discusión recién de la cuestión comenzará recién cerca de las 14, ya que previamente hay un espacio para las cuestiones de privilegio.
Esta medida beneficiará a 1.267.000 personas, entre trabajadores y jubilados, con lo cual quedarán exentos el 93% de los trabajadores.
Las principales modificaciones que se incluyeron fueron excluir del cálculo del impuesto el pago del aguinaldo cuando se trate de salarios de hasta $ 150.000 brutos y jubilados que perciban hasta ocho haberes mínimos, y la deducción por concubino.
