La vacuna, bautizada Butanvac, se presenta en el peor momento de la pandemia en Brasil, con las dos mayores ciudades del país, San Pablo y Río de Janeiro, ingresando en su más profundo confinamiento a partir de hoy y hasta el 5 de abril, en una acción llamada “superferiado” para evitar la circulación de personas.
“Esta es una vacuna desarrollada con todo el conocimiento de las otras. Es una vacuna 2.0 y 100% nacional, con insumos nacionales y que puede atender a países de renta baja y mediana”, dijo el director del Instituto Butantan, Dimas Covas, en conferencia de prensa al lado de Doria.
El 85% de la investigación es hecha por el Instituto Butantan con la cooperación en los ensayos de los gobiernos de Vietnam y Tailandia, que tendrán prioridad en caso de que tenga eficacia demostrada.
El Instituto Butantan precisa recibir la autorización de la Agencia Nacional de Vigilancia Sanitaria (Anvisa) para iniciar las fases 1 y 2 de seguridad y compatibilidad en humanos antes de hacer un test a larga escala en la fase 3, para iniciar su aplicación en caso de ser efectiva.
El gobernador Doria dijo que a partir de mayo se podrán comenzar a fabricar 40 millones de dosis de la vacuna y que, en caso de ser aprobada por Anvisa, pueda sumarse al plan nacional de vacunación del Ministerio de Salud nacional.
El Instituto Butantan posee la mayor fábrica pública de vacunas del hemisferio sur y su contrato con China enfrentó al gobernador Doria con el presidente Jair Bolsonaro, quien el año pasado repudió la CoronaVac “por su origen”, aunque luego el Gobierno federal la adquirió para llevar adelante el plan actual de inmunización.
Brasil superó esta semana los 300.000 muertos por coronavirus y atraviesa un colapso sanitario, con hospitales que no dan abasto para atender la demanda récord de pacientes internados por Covid-19.
Enfrentado con Bolsonaro, que ha minimizado la peligrosidad del coronavirus, rechazado cuarentenas y el uso de barbijo y cuestionado las vacunas, el gobernador Doria destacó que la vacuna Butanvac “es parte de la lucha de la ciencia contra el negacionismo”.
Doria dijo que la aparición de la Butanvac no detendrá el contrato de adquisición y fabricación de la vacuna CoronaVac en una planta específica que pasará a funcionar en el Instituto Butantan a partir de octubre.
El Instituto Butantan depende del estado de San Pablo desde hace más de 100 años y es el principal proveedor de vacunas del Ministerio de Salud nacional.
Bolsonaro pretende iniciar la fabricación de 20 millones de vacunas mensuales de AstraZeneca en el laboratorio federal Fiocruz de Río de Janeiro a partir de abril.
El Gobierno nacional anunció que para fin de año pretende haber adquirido o contar con 510 millones de dosis de varios fabricantes, entre ellos la rusa Sputnik V y las de los laboratorios estadounidenses Pfizer y Johnson & Johnson, más las gratuitas que reciba del programa Covax auspiciado por la ONU.
