El sistema de las cooperativas eléctricas de Chubut es inviable. Salvo pequeñas prestatarias, el resto tiene un déficit exponencial producto de la falta de actualización de los montos facturados.
El problema medular es político: Los intendentes y, especialmente, los concejales de cada ciudad, no quieren aprobar aumentos tarifarios para no pagar el costo político. Lo cierto, es que el sistema es inviable y está hundiendo en deudas a las cooperativas no solo de Chubut, sino de todo el país.
En la carta documento que circuló por las redes, CAMMESA alega que “como consecuencia del incumplimiento de sus obligaciones de pago por sus compras de energía, potencia y otros conceptos, informo que a la deuda oportunamente judicializada, que asciende a la suma de $ 365.015.527 en concepto de capital, y a la que debe adicionarse los recargos e intereses previstos en los procedimientos desde el vencimiento de cada factura judicializada hasta la fecha del efectivo pago, se han agregado facturas y notas de débitos impagas por Servicoop por un monto que asciende a $ 2.100.639.417”.
