Un caso conmueve a los Estados Unidos. La mujer intentó de todas formas matar a sus hijos y declaró antes los fiscales con una frialdad inusitada. Primero envenenó la leche que les daba con un producto desinfectante y, como si fuera poco, a la niña la ahogó en la bañera con agua hirviendo. Su cuerpito fue encontrado en el baño y el otro bebé fue hallado en su camita, apuñalado.
Los gemelos Dallys y Dakota Bentley murieron en el acto. La policía confirmó que no hay datos sobre el padre de los menores asesinados. “Los bebés no me dejaban dormir”, declaró la asesina ante los fiscales del caso. “simplemente me di por vencida y dejé de preocuparme. No me importaban los bebés. Por eso los envenené”, declaró con una tremenda frialdad.
Al ingresar a la vivienda, la policía encontró el cuerpo de la niña debajo del lavadero del baño y el varón fue hallado sin vida en su cuna, presuntamente con señales de heridas con arma blanca. Los cuerpos de los gemelos permanecieron en el departamento de Danezja Kilpatrick durante 4 días, antes de ser encontrados por la policía.
El arresto de Kilpatrick se produjo un día después de que los agentes de policía que respondieron a una llamada al 911 encontraron a los bebés muertos en el departamento del quinto piso en Woodside Houses, un complejo de viviendas públicas en el vecindario de Woodside, dijeron las autoridades.
