Con el horizonte claro en materia de alianzas electorales, la Unión Cívica Radical apuesta a una fórmula que le trajo resultados positivos en 2019, principalmente a nivel municipal.
En Rawson, el actual intendente Damián Biss, logró una victoria categórica contra todo el aparato del Justicialismo. Apeló a seducir a partidos vecinales, algunos provinciales de menor escala, a entidades religiosas, gremiales y deportivas.
Lo mismo ocurrió en Esquel, cuando Sergio Ongarato terminó segundo en las PASO y revirtió el resultado contra Cristian Pasquini en las generales. En el lapso entre las primeras y las definitivas, el intendente radical de Esquel motorizó acuerdos con sectores minoritarios y ganó holgadamente en la contienda.
Gaiman y 28 de Julio fueron otros dos bastiones donde hubo “acuerdos políticos caseros y domésticos”, que llevaron a que la UCR imponga a sus candidatos.
Ese mensaje penetró fuertemente en la estructura provincial de la UCR, y de cara a las legislativas de este año, el partido centenario apuesta a un armado artesanal con fuerzas políticas vecinales y de otros sectores que no participan activamente en la arena política, pero que a la hora de aportar votos se transforman en vitales.
En cuanto a los protagonistas de la reunión, hubo hermetismo total, aunque se espera que estén algunos intendentes, diputados y autoridades del partido a nivel provincial.
En este marco, fuentes de la UCR confirmaron en exclusiva a Metadata que mañana lunes habrá una cumbre en la ciudad petrolera para avanzar y fortalecer un acuerdo con el Polo Social, a pesar de algunas voces oficiales del partido que se opusieron a esta alianza, como el caso del funcionario del gabinete de Adrián Maderna, César Ayala.
La idea del radicalismo es sumar a partidos provinciales de menor calibre en comparación con su estructura, pero en simultáneo, buscan sellar acuerdos con partidos vecinales que son fuertes en algunos municipios y que quedaron afuera del peronismo.
“No se trata de levantar heridos con la ambulancia. Hay partidos vecinales que tienen mucho alcance en sus ciudades y con los cuales podemos trazar acuerdos programáticos de cara a las elecciones legislativas”, confió a Metadata un dirigente que sigue de cerca las políticas radicales.
La alianza con el PRO en Chubut es ficticia y solo está materializada en los papeles. Pero en términos electorales, el macrismo provincial está decidido a jugar con sus candidatos en caso de no encabezar las listas para senadores y diputados.
Esta situación “no le quita el sueño” a la UCR, a pesar que a la hora de elegir entre ir separados o juntos con el PRO, optan por esta última. Sin embargo, no forzarán una lista de unidad con el macrismo si las pretensiones de sus socios son altas.
Saben que el PRO en Chubut tiene muy poca estructura, no tiene municipios de importancia con la excepción de Puerto Pirámides, mientras que la UCR copó el Valle con Rawson, Gaiman, 28 de Julio; en la Cordillera gobiernan el municipio más importante que es Esquel y en zona sur hacen pie con Luis Juncos en Rada Tilly.
