La situación del Covid-19 golpea duramente a la ciudad de Puerto Madryn, que a pesar de entrar en zona de alto riesgo, continúa con los mismos horarios de circulación y con la gastronomía abierta hasta la medianoche.
El Hospital Andrés ísola ya sufre los efectos de la segunda ola y de las nuevas cepas que están en la ciudad y el sistema entró en un colapso.
“Aparentemente las cepas nuevas son mucho más virulentas. Los pacientes llegan a la guardia en estado más grave que el año pasado”, dijo Casado en diálogo con Cadena Tiempo.
Reforzando la situación extrema que atraviesan en el nosocomio, remarcó que actualmente “tenemos un paciente con respirador en la Guardia porque ya no hay lugar. En Clínica Médica el nivel de ocupación es del 80%. Quedan dos lugares para poner respirador en la Guardia. Al ser todas personas menores de 60 años, el tiempo de estadía en terapia es largo”.
Por último, graficó que, en el caso de no queden lugares, “se ubicarán personas con tubo de oxígeno en lugares que no son necesarios, como se hizo en otros lugares donde se pusieron camillas en los pasillos. Hay respiradores, pero falta el recurso humano”.
