El ministro de Economía, Oscar Antonena, respondió un pedido de informes al que accedió Metadata sobre la deuda en dólares que tiene la provincia del Chubut en el corto, mediano y largo plazo.
Los compromisos más gruesos están atados a la reestructuración del Bocade que fue extendido hasta 2030, obligando a los próximos dos gobiernos provinciales a repensar el escenario económico y financiero.
El vencimiento más importante será en el 2024, primer año del próximo gobernador o gobernadora que esté al frente de los destinos de Chubut.
Ese año, la provincia deberá abonar u$s 135.341.508 por el Bocade, de los cuales u$s 100.100.000 corresponden a la cuota de amortización y u$s 35.241.508 pertenecen a intereses.
Esos 135 millones de dólares representan – tomando como parámetros los últimos años de producción en la Cuenca del Golfo San Jorge, pero excluyendo el 2020 en donde el precio se desplomó y la producción tuvo una merma por la paralización temporal que generó la pandemia – alrededor del 33 por ciento del total de fondos que aportan las regalías hidrocarburíferas a la provincia del Chubut en un año relativamente bueno.
A esta cuenta, hay que restarle el 16% del total de las regalías que se reparte en los municipios, comunas rurales y corporaciones de fomento de la provincia del Chubut.

Pasando en limpio, el próximo Gobierno asumirá con una poda importante de uno de los principales ingresos que tiene la Provincia.
Sin embargo, el 2024 no será el único año en el que habrá apelar al ingenio económico: En 2025 el alivio será imperceptible, ya que nuevamente la próxima gestión deberá pagar u$s 127.583.758, de los cuales u$s 100.100.000 son en concepto de amortización y u$s 27.483.758 por intereses.
En 2026, habrá otra leve reducción por el Bocade: El pago anual será de u$s 119.826.008. El próximo gobernador o gobernadora cerrará su primer mandato al frente de Chubut con un desembolso u$s 112.068.258.
En síntesis, el próximo gobierno provincial tendrá que pagar en sus cuatro años de gestión un total de u$S 494,8 millones de dólares, un monto que no dejará demasiado margen para pensar en una provincia repleta de obra pública con fondos propios.
Estos casi 495 millones de dólares que deberá afrontar Chubut entre 2024 y 2027 representan sacrificar un año entero de los ingresos por regalías petroleras y alrededor de un 25% de un segundo año.
El análisis es crudo, pero varios dirigentes con aspiraciones al sillón de Fontana 50 ya hicieron esta cuenta.
