En los procedimientos, Massoni y Gómez intentaron comprobar si el origen de los animales faenados formaba parte del circuito legal, aunque se encontraron con que la mayoría de los comerciantes “no podían venderla”.
Asimismo, en los distintos controles que llevaron a cabo en una zona de Trelew, detectaron animales sin ningún tipo de sello correspondiente.
“La carne ilegal esta directamente relacionada con el delito de abigeato y robos a repartidores”, aseguraron desde la cartera de Seguridad que conduce Massoni.
En esta primer etapa, se controló solo una zona de la ciudad, próximamente se realizaran controles aleatorios en día y horario en todos los barrios.

