La Fundación Vida Silvestre giró una nota al gobierno provincial exigiendo la derogación de una ley a la que considera “anacrónica” y que premia la caza indiscriminada de pumas y zorros colorados, dos especies nativas de la zona.
Para hacer un rápido repaso, Metadata accedió a la Ley XVIII N° 52 (antes Ley 4100), que sostiene en su artículo 12 que “a los efectos de las especies depredadoras de la ganadería, la Comisión, podrá pagar precios estímulo por las pieles o despojos de las mismas, cuyos montos fijará. Dichos valores podrán ser modificados por la Comisión, cada vez que lo estime conveniente”.
Asimismo, en su artículo 13, la ley describe que “resultará beneficiario del importe a que hace mención el artículo precedente quien efectivamente cace la especie depredadora”.
Además, en el artículo 14 determina que a los efectos de la liquidación, “se requerirá del cazador o persona autorizada por éste, la denuncia con carácter de declaración jurada, donde se dejará constancia de la cantidad de pieles o despojos en su poder, lugar de caza y titular del campo, todo a los efectos de su presentación por ante la Sociedad Rural”.
Por la obtención de piel de zorros colorados, el Gobierno abona $ 1.000, mientras que por las pieles y cráneos de pumas, la liquidación alcanza los $ 5.000.
En torno a esto hay una gran discusión entre los productores y sectores ambientalistas. Los primeros padecen en carne propia la predación de sus animales, uno de los principales problemas que encendió las alarmas en los últimos años debido a la matanza de producciones bovinas y ovinas en mano de pumas y zorros.
Los segundos, plantean que son eslabones claves del ecosistema que permiten un equilibrio y frenan la expansión de otras especies como el guanaco y las liebres.
EL PEDIDO DE FUNDACIÓN VIDA SILVESTRE
A la hora de explicar los motivos de la derogación de la ley, la Fundación sostiene cinco pilares:
- Es anacrónica y no incorpora las nuevas formas de producir en armonía con la conservación de la naturaleza.
- En la década de la Restauración de los Ecosistemas, paga por matar fauna nativa y encima utiliza fondos públicos para ello.
- Crea una Comisión de Control de las Especies Depredadoras de la Ganadería, donde la sociedad civil está solo representada por la Federación de Sociedades Rurales de la Provincia de Chubut: no hay comunidad académica, científica, ni representantes de organizaciones ambientales y sociales.
- Promueve la matanza indiscriminada, aun con cebos tóxicos, sin un análisis específico de los individuos de especies predadoras potencialmente conflictivos.
- Por promover una aparente solución para un solo sector, se acumulan efectos negativos para el resto de la sociedad.
