Hace cuatro años, en 2017, una modificación de la Ley de Responsabilidad Fiscal estableció que las provincias no incrementarían los cargos de planta permanente respecto de la población proyectada por el Indec.
Había algunas excepciones: Sólo aquellas que tuvieran superávit fiscal o un resultado equilibrado podrían tomar gente en las áreas de educación, salud y seguridad. También se estableció la “regla de fin de mandato”, que fijaba que el gasto corriente no podía subir en los dos últimos trimestres antes de dejar las gobernaciones.
El reporte de la consultora muestra que cinco provincias patagónicas -Tierra del Fuego, Santa Cruz, Neuquén, Río Negro y Chubut- figuran en el ranking de más empleados estatales provinciales cada 1000 habitantes. Tienen 126, 116, 105, 87 y 83, respectivamente.
En los últimos tres años, 11 provincias ajustaron el gasto por encima del promedio. En los casos de Tierra el Fuego, La Rioja, Chaco, Misiones, Santa Cruz y CABA, ese ajuste fue igual o mayor al 30%; Neuquén, Chubut, Salta, Corrientes, La Pampa y Tucumán lo hicieron entre el 9% y el 14%. La única que expandió fue San Luis, un 2%.
A fines del año pasado, en base a datos del Ministerio de Economía de la Nación y de las provincias, 18 distritos están por encima del promedio general de 52 agentes cada 1000 habitantes.
La contracara fueron Córdoba, Buenos Aires, Santa Fe y Mendoza, que lograron ubicarse por debajo de la cifra, cerrando con 34, 39, 42 y 47, respectivamente.
Por otra parte, de acuerdo al informe de Aerarium, el gasto salarial por cargo ocupado demandó un promedio de $ 70.031. En Chubut, la cifra se eleva y se ubica aproximadamente en los $ 88.000.
De esta manera, el gasto real en el empleo público provincial entre 2017 y 2020 se contrajo un 16,7% a valores constantes de diciembre pasado; en ese período, 22 jurisdicciones contrajeron el gasto y sólo dos superaron la variación del índice de precios al consumidor (IPC): San Luis (+6,8%) y Chubut (+1,7%).
