Después del revuelo generado por la salida a la luz pública de un mail de la asesora presidencial Cecilia Nicolini al Instituto Gamaleya, en la que amenazaba a los rusos con romper relaciones ante la demora en la llegada del componente 2 de la vacuna Sputnik V, la Ministra de Salud, Carla Vizzotti, reconoció que ese tipo de presiones a las naciones productoras de vacunas es una práctica habitual en el transcurso de la pandemia.
“Ante una situación que es mundial, como la venimos viviendo desde hace meses, y ante una dificultad en la producción, no sólo del Instituto Gamaleya sino de todos los laboratorios productores de vacunas del Mundo, la verdad que es algo muy habitual estas negociaciones, estos pedidos, estas ‘presiones’. Y si no lo hacemos nosotros, lo hacen otros”, afirmó la ministra de Salud, Carla Vizzotti, en declaraciones a Radio El Destape.
“Es una práctica muy común enviar mails a los proveedores y discutir los contratos. Solicitar y ‘gestionar’ para que se cumplan esos contratos. Imaginate que todos los países del mundo necesitan lo mismo y al mismo tiempo”, agregó Vizzotti.
En esa carta, Nicolini le recordó a los rusos que el gobierno argentino hizo “todo lo posible para que Sputnik V sea un gran éxito”, pero advirtió: “Nos están dejando muy pocas opciones para seguir luchando por ustedes y por este proyecto”.
