La famosa Laguna Rosa que se popularizó en medios nacionales y llegó hasta el prestigioso diario británico The Guardian, continúa sumando capítulos.
Un fiscal federal solicitó pruebas al Gobierno del Chubut para descartar cualquier tipo de contaminación, a pesar de que funcionarios provinciales y nacionales de las áreas de Ambiente recorrieron la zona, tomaron muestras y ratificaron que no había contaminación.
El método elegido para eliminar desechos provocó no sólo que la Laguna de Corfo, a 30 kilómetros de la ciudad de Trelew, se tiñera de un extraño color rosa-borravino, sino también la proliferación de alimañas y la propagación al aire de olores nauseabundos.
La eliminación de residuos químicos fue permitida por el convenio que la empresa firmó con el gobierno de Chubut y la municipalidad de Rawson, pero que dejó afuera al municipio de Trelew.
De acuerdo a una publicación de Clarín, el fiscal federal González, desde el Ministerio Público de la Nación, reclama ahora “remitir una copia del acuerdo mediante el cual se habrían autorizado este tipo de vuelcos; informar si se trata de una laguna artificial que cuente con algún tipo de membrana de protección; informar si la laguna se encuentra en un predio privado o es de acceso público y, en su caso, los titulares”.
Pero también solicitó que la provincia le informe “si cuentan con tomas de muestras de la laguna antes y después de los vuelcos, así como también si cuentan con tomas de muestras del vuelco efectuado, y se remitan los correspondientes protocolos de análisis; informar si existe un registro de los vuelcos efectuados por Rawson Ambiental SA y, en su caso, se remitan los mismos”. La aparición inesperada de la justicia sorprendió a los funcionarios del área.
Fuente: Clarín
