“Vemos al 1 de noviembre como el día más especial desde que ingresamos al gobierno”, dijo al diario El País el subsecretario de Turismo, Remo Monzeglio, para quien la jornada “marca un cambio de rumbo” en materia turística.
Integrantes de las escuelas de danza del Servicio Oficial de Representaciones y Espectáculos (Sodre) recibieron con bailes típicos en el aeropuerto de Carrasco a los extranjeros que ingresaron al país en los primeros vuelos de la mañana.
Estuvieron en la estación aérea varios funcionarios de primera línea de Turismo para darle la bienvenida a los pasajeros de un vuelo de Iberia que llegó desde Madrid y otro de Latam que vino de San Pablo.
“La reapertura no es un tema sencillo y por eso desde el Ministerio de Turismo acompañamos al ministro (de Salud, Daniel) Salinas en ese llamado permanente a la vacunación para aquellos que aún no lo hicieron lo reconsideren”, explicó Monzeglio.
Ya el sábado el presidente Luis Lacalle Pou había insistido en que la reapertura de fronteras significa que más personas circularán por el país, pero que se trata de gente que viene vacunada y con el plazo de 14 días de inmunización cumplido.
“No debería cambiar el tema sanitario por la apertura de fronteras, pero sí lo que estamos esperando: que esta sea una temporada de recuperación turística”, sostuvo.
Para que Uruguay sea un destino “seguro” para los turistas, el Ejecutivo adquirió un total de 500.000 dosis de vacunas contra la Covid-19 que llegarán antes de fin de año y, en parte, estarán disponibles para los extranjeros que quieran protegerse con una tercera dosis.
También serán contemplados para la vacunación los menores que ingresen al país sin la inmunización.
Las autoridades sanitarias prevén que los extranjeros puedan agendarse para la vacunación una vez transcurridos cinco días desde su llegada.
