“Más allá de que el amor no mata, como dice la canción de Molly Pérez, creo que el amor no duele, no tiene que hacer doler, el amor es un momento de disfrute, de conocerse y de aprender en el camino de la vida”, reflexionó Alcalá en las escaleras del cine Coliseo, minutos después de haber visto el documental de Karina James, a sala llena.
La concejala de Trelew no dudó que “Molly, artesana de sueños” debería proyectarse en todas las escuelas de Chubut, por la contribución que que hace a la visibilización de la problemática de la violencia de género, y para conscientizar a los jóvenes desde el sistema educativo.
Alcalá ratificó su respaldo, desde su función como concejal, a la familia de Molly Lehr y a los realizadores del documental para que esta historia se conozca y sirva en la ardua lucha para terminar con los femicidios en todo el país.
“No es la primera vez que lo veo y es impactante la fortaleza con que Alejandra (la madre de Molly) nos recibe y los chicos que hicieron la producción. Estuvimos en contacto con ellos para ver en qué pudimos colaborar. Esto tiene que servir para conscientizar a más mujeres para que hablen; no esperemos a que haya una Molly Pérez más como hay en otros puntos del país, como hay otras compañeras mujeres que han perdido su vida y no han sido escuchadas en su momento”, señaló la concejala.
“FUE MUY MOVILIZANTE”
Por su parte, Florencia Cárdenas, integrante del colectivo de mujeres, comentó que el documental de Molly “fue muy movilizante porque tanto yo como muchas otras chicas estuvimos ahí en todo el proceso judicial, nos movilizó cuando nos enteramos de lo que había pasado; fue como revivir todas esas emociones de angustia y de bronca, y a la vez me gustó mucho que se haya podido hacer un documental sobre esto y me parece que deberían pasarlo en las escuelas para que el tema se visibilice más”, concluyó.
