El cura, defendido por Martín Castro y Rodrigo Miquelarena, fue hallado culpable de abuso sexual simple agravado por la calidad de autor aprovechando que la víctima no pudo consentir libremente la acción prevista en el artículo 119.
Además, todos los hechos concursan de acuerdo al artículo 55 del código penal. Los defensores pidieron la aplicación de la pena mínima de ocho años, y el cuerpo colegiado dará a conocer la sentencia notificando a las partes en el término de cinco días, según comunicaron al finalizar la audiencia de cesura de pena que se llevó a cabo en la sala de la cámara penal ubicada en el sexto piso de los tribunales en esta ciudad.
