Un pequeño estudio preliminar realizado en Sudáfrica sugiere que la protección ofrecida por los anticuerpos de una doble dosis de la vacuna de Pfizer se ve bastante reducida pero no totalmente anulada con la variante Ómicron y apunta a que los infectados antes y vacunados están más protegidos.
El estudio, basado en el análisis de los efectos de Ómicron sobre muestras de sangre de 12 personas previamente vacunadas en Sudáfrica con la solución anticovid de Pfizer-BioNTech, fue realizado por especialistas del Instituto de Investigación de Salud de África (Africa Health Research Institute, AHRI) y publicado anoche para ser sometido a revisión de pares por la comunidad científica.
“La investigación de laboratorio de Sudáfrica sugiere marcadamente que la variante ómicron del SARS-COV-2 escapa a la inmunidad de anticuerpos inducida por la vacuna Pfizer-BioNTech (Comirnaty), pero que las personas que estuvieron tanto vacunadas como previamente infectadas retienen considerable inmunidad”, señaló AHRI (que tiene su sede en la ciudad de Durban) en la presentación del informe.
El director ejecutivo del instituto, Willem Hanekom, puntualizó que las “implicaciones clínicas” de estos datos preliminares aún están por definir y precisó que, aunque la conclusión más probable es que las fórmulas existentes ofrezcan menor protección ante Ómicron, “los vacunólogos concuerdan en que las actuales vacunas aún protegen contra la enfermedad grave y la muerte”.
Si bien estos datos no se pueden equiparar directamente a términos de eficacia de las vacunas, la caída de la protección de los anticuerpos observada es 41 veces mayor para la variante Ómicron que para el coronavirus original.
