“Nunca desde la creación del balance anual de RSF en 1995 había sido tan elevado el número de periodistas encarcelados”, explica el comunicado de la organización con sede en París, que destaca además que del total, 60 son mujeres, otro récord, recogió la agencia de noticias AFP.
En 2020, el número de periodistas encarcelados había sido 235.
El número de periodistas asesinados ha bajado este año, en buena parte gracias al fin parcial de conflictos armados en Siria, Irak, Afganistán o Yemen, afirma el texto.
Según el informe de RSF, hasta el 1 de diciembre de 2021 murieron 46 periodistas. Sin embargo, de acuerdo con el balance realizado en diciembre del año pasado por la Federación Internacional de Periodistas (FIP), en 2020 al menos 42 trabajadores de prensa fueron asesinados, por lo que la cifra de periodistas muertos este año pudo haber aumentado.
En todo caso, la cifra promedia los 43 y alerta sobre los riesgos que corren quienes ejercen el oficio. “Hay que remontarse a 2003 para hallar un número de muertos inferior a 50”, explica el texto.
Unos 30 periodistas fueron asesinados deliberadamente, siete de ellos en México, el país más peligroso por tercer año consecutivo.
En México, 47 reporteros fueron asesinados en los últimos cinco años.
“Alimentada por la impunidad casi total, y ante la falta de reformas valientes de los gobiernos sucesivos (…), la espiral de violencia parece interminable”, denuncia el informe.
En Afganistán murieron seis periodistas a lo largo del año, a causa de ataques y atentados con bombas.
El país asiático, desgarrado por décadas de violencia, cuenta con el mismo número de decesos que México en los últimos cinco años, 47.
Además de los 488 periodistas oficialmente entre rejas, otros 65 están secuestrados.
