“El fútbol me salvó. Yo amo al fútbol por encima de ser relator o cualquier otra cosa y estoy conmovido porque una vez no pude jugar más en Nueva Chicago por una lesión y no sabía que iba a ser de mi vida”, confió entre lágrimas De Paoli tras consumarse el ascenso por penales ante Quilmes en la final del Reducido de la Primera Nacional.
“Esto es solamente de los jugadores, porque yo solamente los acompañé. Y a mi me pasa que desde que era ayudante de campo en Defensa y Justicia a muchos futbolistas les extrañaba que un relator les diera instrucciones en los entrenamientos”, le explicó De Paoli al canal para el que trabaja.
Y remarcó por eso su “agradecimiento al periodismo por tener en el relato una salida laboral después de ser un futbolista anónimo al que no ayudaron en su momento. Por eso yo trato de hacerlo con mis dirigidos. Y esto lo hago desde que abracé la carrera de entrenador hace ya 14 años”, avisó.
“La verdad que hoy es el día más feliz después de un año tan difícil, donde la pasamos mal. Se lo dedico a mis viejos y a un amigo, Ricardo (Caruso Lombardi), que se la pasó criticando a este equipo”, ironizó por su parte el capitán del conjunto albirrojo, Iván Tapia, hijo del presidente de AFA, Claudio, y hermano del titular de Barracas Central, Matías.
