El titular de la empresa Arcante y presidente de la Cámara Pesquera del Chubut (Ca.Pe.Ch.) dialogó mano a mano con Metadata sobre el sector pesquero, la temporada de captura de langostino, los principales escollos para las empresas, las necesidades y urgencias de la pesca en Chubut y la diversificación para salir de la lógica excluyente del langostino.
¿Cómo se viene desarrollando la temporada provincial de pesca 2021/22?
Comenzó en noviembre. Parte de diciembre con algunos conflictos sindicales desde el sindicato de Estiba (SUPA) y acompañado del factor climático no propicio que no dejó regularizar buenas mareas. Hoy podemos decir que hay más certezas en las capturas, pero no con lo extraordinario de otros años. Igual, todo es información extra oficial o según palabras de experiencia de los capitanes o armadores o afines a la historia del puerto de Rawson.
¿Y a qué de debe esta falta de información?
Muchas veces se tarda en la carga de información que es de suma utilidad para planificar logística, acuerdos de negocios o comerciales, etc. Sera cuestión de saber si la falta de personal o sistema no se lo permite en plena pandemia que no da tregua o se trata de la crisis política general. Distinto es el acceso a la información en la página de MAGyP (Pesca Nación), son datos públicos y de ahí se pueden analizar promedios, comparativos o porcentajes según puerto, especie, periodo o flota. Algo para imitar o mejorar a nivel local.
¿Cuáles son las proyecciones según la expectativa de abundancia de langostino?
No hay que confundir cantidad o abundancia con que se materialice en más empleo, servicios o calidad de un producto terminado. Hoy es el desafío del sector pensar en pescar mejor sin quitar valor agregado en tierra argentina según el producto que requiera el cliente. Nadie es ajeno a la dinámica de costos variables en nuestro país y lo difícil que es establecer condiciones que permanentemente están en el aire. Ejemplo fulminante es la inflación, tipo de cambio, impuestos o ni hablar de compromisos comerciales atados a la pandemia. No olvidarse que el sector pesquero industrial fue decretado actividad esencial desde el 16 de marzo del 2020 y soporta los avatares de la velocidad de requerimientos que el mundo demanda.
¿Solo de langostino se habla?
Por ahí podemos resaltar que hay palabras que suenan bien a los oídos de la sociedad, perdiendo solidez cuando no son hechos y una de ellas es la diversificación. ¿Es política de estado poner todo su potencial a un recurso natural del mar como el langostino? Creería que no es lo conveniente porque puede salir mal aventurar todo ahí, pero es clave comprender si se trata de costos, incentivos adecuados o un plan de política pesquera reflejado en entender un esquema de negocios para procesar merluza, calamar, variado costero, anchoíta, etc. Sin ponerse romántico con algunos bolsillos llenos de langostinos es importante pensar en una foto más amplia desde las explotaciones sustentables de nuestras aguas marítimas y la oportunidad vigente. Los números de las descargas en algunos puertos de nuestra provincia en los últimos 5 años no reflejan variación de especies.
¿Y cuáles podrían ser o generar una expectativa distinta en las decisiones de las empresas?
Ser competitivos para tener la capacidad de encontrar coherencia en la construcción de una mejor concesión del estado en esa autorización de captura o costos tangibles cuando hay un precio de la demanda. O lo mejoras entendiendo que tienen que ganar todos en la cadena de valía, pero haciendo hincapié en tu soberanía de tus recursos y cómo administrarlos. Certificar nuestras pesquerías e insistir en estándares de calidad continua es posible que resulte otro panorama en la mesa de negocios.
¿Parecería que no hay herramientas productivas legisladas o resoluciones desde el Estado para ello?
Hay herramientas vigentes a la mano y una buena propuesta de legislar una nueva ley de pesca provincial. No puede ser en desmedro ni resaltar beneficios ni certificados de quiebra societaria de nadie en ese articulado. Si debe prevalecer el sostenimiento de los puestos laborales y los derechos adquiridos de los trabajadores. También condiciones claras de herramientas de plazos, cupos o cuotas sociales para inmiscuirse en un costo real y motivador para los empresarios de seguir apostando a Chubut. Hacerles la vida más fácil a todos en la cadena de valor. Son decisiones políticas las que podrían convertirlo en realidad.
Hoy el mundo desarrollado está discutiendo permanentemente optimizar su industria alimenticia y hay que tenerlo presente. Un ejemplo claro es España que hoy debate una disminución del IVA para productos del mar o una Ley de la cadena alimentaria donde te puedo enumerar que se destaca una protección a los operadores más débiles, un observatorio de la cadena reforzada, mayor persecución a las prácticas desleales con un código de reglas mercantiles acordes.
¿Pero el sector pesquero esta dimensionado en su crecimiento?
Esto hay que analizarlo en el tiempo y con crecer ordenado. Se está llevando a cabo un censo de la UTN con el Observatorio Nacional Pesquero y esto ayuda a mirarse en el espejo. De nada sirve en su conjunto si no podemos desarrollar puertos como Camarones o el mismo Comodoro Rivadavia en su espíritu artesanal o exponencialmente en lo industrial. Somos un país pobre, pero empobrecido también en romper barreras en nuestras narices de salir de ese estado catastrófico. Hay que sacar la cabeza por la ventana y dejar hacer al que trabaja. El marco de servicios esenciales lo establece el Estado, pero dejen trabajar al que quiere emprender.
¿Dónde el Estado Nacional acompaña?
Desde un primer momento la Subsecretaría de Pesca de Nación que conduce el Dr. Carlos Liberman tuvo el reto de sostener un sector industrial en pandemia con muchos gremios/sindicatos conviviendo y la incertidumbre comercial a nivel global. La consideración de bajar las retenciones para productos con mayor valor agregado es un camino importante que ayuda a la competitividad. La reciente modificación de la reducción del arancel aduanero desde la República China es otra herramienta externa que se venía gestionando con el embajador Sabino Vaca Narvaja.
Sobran desafíos en el sector donde no es ajeno la pesca a la realidad llena de escollos e intereses. Es destacable todo su equipo la voluntad de gestión que siempre predisponen.
¿Y cuáles son los desafíos para este nuevo año 2022 que comienza?
Sostener e incrementar los puestos de trabajo en cada localidad que esta CAPECH (Trelew, Rawson, Camarones, Madryn y Comodoro Rivadavia). Poder hacer viables productivamente cada centavo que se invierte en dichas plantas. Generar el diálogo con los interlocutores de la Secretaría de Pesca para encontrar respuestas con respeto a lo vulnerable que muchas veces están las empresas. El hacer siempre es más válido que impedir.
