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Titulares

METADATA EN PRIMER PERSONA

Las últimas horas de Nora Benito en Trelew antes de que fuera asesinada y enterrada en un campo

La mujer que vivía sola en el barrio San David de Trelew, desapareció en diciembre del 2019 y, después de dos años, sus restos aparecieron en un campo a 40 kilómetros al sur. La reunión a la que nunca llegó. La confesión del camionero. El cobro de los alquileres. Las sospechas de los vecinos.

Nora Benito iba a salir a bailar con unas amigas que la estaban esperando en una casa de la zona sur. Habían quedado en pasar a buscarla, pero todas no entraban en un solo auto.  Nora comprendió que era mejor ir sola en su Fiat Siena blanco, pero nunca llegó.

Desde esa noche, nunca se supo más nada de Nora Benito en el barrio San David de la zona sur de Trelew, donde ella vivía sola desde hacía más de dos décadas.  Frente a su casa en la esquina de Cambrin y Portugal, Nora tenía un complejo de departamentos que alquilaba. Uno de los inquilinos era Omar Velazco, acusado de homicidio, quien vivió allí poco menos de un año.

Velazco, un camionero de 60 años, quedó detenido preventivamente durante seis meses mientras se desarrolla la investigación por el homicidio que lleva adelante la fiscal Silvia Pereira. Para la Defensa Pública no está todo dicho: primero hay que analizar las circunstancias en que se produjo la confesión del imputado.

De acuerdo con el MPF, Nora Benito y Velazco habrían discutido en una parada de camiones al sur de Trelew, y este último le habría pegado a la mujer, que se golpeó la cabeza al caer.  

Hay una ventana temporal entre la noche que Nora Benito iba a salir con amigas, y el momento de la desaparición. Uno de los interrogantes es si aún podían salvarle la vida a Nora Benito en el momento en que fue enterrada.

UN CAMIONERO CONFIESA

Omar Velazco se presentó en la Justicia a mediados de enero después de que un camionero como él en noviembre del año pasado halló los restos de la mujer enterrados en un campo al sur de Trelew. El hombre que iba a Comodoro Rivadavia detuvo el camión a la vera de la ruta, cruzó el alambrado y encontró huesos, un colgante y cabello. METADATA adelantó que los restos óseos hallados serían los de Nora Benito.

El hallazgo de los restos de Nora Benito dio un giro en el caso que se había enfriado en estos dos últimos años de pandemia. Los amigos de Nora hicieron campaña en las redes sociales para que no cesara la búsqueda. Las sospechas siempre apuntaron al único imputado.

Omar Velazaco, único imputado y detenido. Confesó haberla matado.

Velazco se presentó en forma espontánea en las oficinas de los investigadores y confesó que “había matado a Nora y la había enterrado”, dijeron las fuentes del caso. El hombre parecía atormentado y tenía aspecto de no haber conciliado el sueño.

La Policía enseguida detuvo la entrevista, le explicó a Velazco que no podían tomarle la declaración y le sugirió que se buscara un abogado. Los investigadores se pusieron en contacto con la Fiscalía y el caso quedó en manos de la Justicia. La confesión de Velazco no tendría ninguna validez legal.

El 27 de febrero de 2020, Matías Bagnasco, el hijo de Nora Benito, un periodista que falleció en los últimos días, presentó una denuncia en Comodoro Rivadavia por la desaparición de su madre. El caso pasó a la jurisdicción de Trelew en marzo del 2020, cuando estalló la pandemia.

Bagnasco era el único hijo y heredero de los bienes de Nora, quien tendría diez propiedades en la zona sur de Trelew y otra en Comodoro Rivadavia. El hijo tardó más de dos meses en darse cuenta de que su madre había desaparecido en Trelew. “Ellos no tenían una relación muy fluida”, explicaron los investigadores.    

La Policía habló con los dos hermanos que Nora tenía en Buenos Aires con quienes tampoco se trataba mucho.

DESAPARECE EL MOTOR HOME

En el barrio San David viven comerciantes, profesionales y empleados públicos y del sector privado la mayoría de clase media. A pocas cuadras hay un supermercado, un maxikiosco, una verdulería, una farmacia y una peluquería. Los vecinos tienen todo a mano; es imposible que no se crucen.

Nora Benito estaba divorciada, tenía una buena posición económica y buscaba en la vida un compañero de ruta con quien viajar en su motor home que adoraba más que nada en el mundo, dijeron los que la conocían.

Tras un allanamiento, encontraron manchas de sangre en el Siena blanco de Nora Benito.

Nora se trataba con un puñado de vecinos con los que había entablado una relación de confianza. Ellos la recuerdan como una mujer amable, servicial, con carácter, incapaz de dejarse avasallar por nadie. “¿Qué vas a traer vos?”, preguntaba Nora cuando una amiga quedaba en cenar con ella. Era una forma de escudarse, de poner una barrera infranqueable con el mundo que la rodeaba.

Nora siempre andaba por la calle arreglada, era segura de sí misma, y no todos podían seguirle el tranco. Sabían que ella vivía sola y que cada tanto viajaba a Comodoro Rivadavia donde vivía el hijo, y a Buenos Aires donde tenía familiares a los que veía poco.

Los vecinos no se sorprendieron cuando pasaron unos cuantos días y no sabían nada de ella. A nadie le llamó la atención que Nora pasara una larga temporada en Buenos Aires.Nada parecía quebrar la calma en el barrio del sur. El motor home blanco seguía ahí estacionado frente a la casa y el Fiat Siena también.

Los acontecimientos dieron un giro terrorífico cuando ocurrió el accidente. Los primeros días del 2020, alrededor de las 6.30 horas, un vecino que vivía ahí cerca chocó su camioneta contra el motorhome de Nora. El ruido del golpe hizo que algunos vecinos se despertaran asustados como un mal presagio.

Por la tarde los vecinos notaron que el vehículo no estaba. La versión que circulaba era que “se lo había llevado el seguro”. Nora solamente respondía mensajes desde el celular; no atendía las llamadas, no se la veía en la calle.  El motor home apareció en una estación de servicio; después vendieron el Siena. 

UNA SOMBRA EN LA CASA

Entre octubre y noviembre del 2020, casi un año después de su desaparición, la Policía allanó el domicilio de Nora Benito, donde encontró 400.000 pesos en un almohadón de un sillón y una mancha en una camilla.No hay constancia hasta el momento de que esa mancha encontrada sea sangre. En el Fiat Siena se encontraron rastros de manchas lavadas, pero las fuentes pusieron reparos al respecto.

Nora Benito habría desaparecido el 16 de noviembre del 2019, de acuerdo con los últimos movimientos que quedaron registrados en el celular y en las redes sociales. Ella se levantaba temprano, se dedicaba a los alquileres, y a la noche se acostaba siempre a la misma hora, según reconstruyeron los investigadores.

El 17 de noviembre de 2019, la rutina de Nora cambió, el teléfono dejó de sonar, y nunca más la vieron por el barrio. La casa de la mujer parecía habitada por una sombra que se desplazaba por las habitaciones. Los inquilinos recibían mensajes de Nora para acordar los pagos del alquiler. Nora nunca se hacía presente.

El MPF apunta a Velazco como la persona que habría estado detrás de las ventas de los vehículos y el cobro de los alquileres.

Los vecinos no podían creer que Nora Benito, a quien “no le ibas a tocar un peso”, hubiera delegado en otra persona el manejo de sus negocios. Menos aún aceptaban que Nora hubiera querido deshacerse del motor home.

Pocos sabían que el sueño de Nora estaba atado a ese motor home que tenía desde hacía unos años. “No conseguía con quien viajar”, confió una amiga. Varios años después la convencieron de que se comprara el Fiat Siena, porque era más cómodo para andar en la ciudad.

CAZAFORTUNAS Y VIVIDORES

Nora Benito solía ir a desayunar al shopping, le gustaba tomar helado y conversar de las cosas simples de la vida como los hijos y los afectos. Las amigas cuentan que ella no hablaba de dinero ni tampoco permitía que se entrometieran en sus asuntos.

“Nora era una mujer frontal, de carácter, se defendía sola en la vida. Ella quería un grupo de pertenencia; los hombres se le acercaban por la plata. Pero no les iba a dar nada, no quería vividores”, contaron.

Así como había días en que Nora salía arreglada, otras veces la veían pintando los departamentos en bombacha de grafa y alpargatas. “¿Cómo andás, paisana?”, la saludaban los vecinos con los que tenía mayor confianza.

A las personas que la conocían les gustaba pensar que Nora alimentaba el misterio. Alguna vez ella les dijo que su fortuna la había adquirido por “una herencia”, aunque otros aseguran que ella adquirió las propiedades con esfuerzo. 

Según los investigadores, Nora Benito tardó una década en construir el complejo de departamentos del barrio San David, y a partir de ahí fue prosperando en los negocios inmobiliarios.

Las amigas aseguran que Nora era una mujer emprendedora que siempre estaba dispuesta a darles una mano, pero que nunca les regaló nada.  “No le ibas a tocar un peso. Si te veía tirada te iba a dar algo para que salgas adelante”, confió una amiga.

Nora Benito fue una de las primeras mujeres que en los años 90 vendía ropa en las escuelas. También en esa época, cuando vivía en el Barrio Los Sauces, ella vendía ropa en su casa, una modalidad que es muy común hoy en día.

Algunos piensan que otro hubiera sido el destino de Nora si esa noche la hubieran pasado a buscar en el auto. Otros la tenían de vista pero no sabían nada de ella.

-¿Conocías a Nora?

-No te puedo decir mucho, siempre andaba sola.

Desde que Nora se separó hace más de dos décadas, lo único que buscó fue un “compañero de ruta” que estuviera a la altura, insiste una amiga con quien solía conversar sobre la vida.

– ¿Por qué crees que la mataron? 

-Por plata.

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