El profesional hizo esta advertencia en el programa Redacción 20, que se emite diariamente por LU20 Radio Chubut en el marco de una entrevista en la que se abordaron dos temas preocupantes, como el vandalismo y el robo de cables, que afectan considerablemente a la prestadora de servicios públicos.
RIESGO ALTO Y BAJAS GANANCIAS
El respecto señaló que “hay dos fenómenos. Un fenómeno de robo y otro de vandalismo, que siempre existieron, pero que ahora ha cambiado la frecuencia o la intensidad. El fenómeno del robo lo vivimos con bastante intensidad en el año 2002, porque hay una relación bastante directa con las situaciones de crisis y hasta con la situación del dólar y el precio de los commodities, aunque parezca mentira, ya que acá lo que se busca es conseguir cobre”.
“Si bien el beneficio que se logra es muy bajo, porque lo que se puede reducir del cobre son migajas, el daño es muy grande”, dijo, puntualizando que “en estos dos últimos años hemos vivido esto con mayor intensidad y con una mecánica distinta, porque antes se trataba de oportunismo. Se buscaba cortar cables en la zona rural donde había cobre, que ahora fue reemplazado por aluminio, pero ahora estamos viendo que el objetivo son los transformadores, que es mucho más grave, porque más allá de la pérdida material, implica un riesgo para quien perpetra el robo”.
En ese sentido precisó que “en este último año y medio hemos tenido once transformadores atacados. Se tira el transformador, se produce el cortocircuito, se destruye y se extrae el cobre del bobinado interno. Para venderlo a un precio irrisorio, ya que de un transformador no se sacan más de 10 o 20 mil pesos”.
Montes insistió en que “es un riesgo muy alto y una ganancia exigua, con un perjuicio muy alto para la Cooperativa, por lo tanto para la ciudad, porque cuando hablo de la Cooperativa estoy hablando de un perjuicio para los asociados, ya que un transformador cuesta hoy entre u$s 2.000 y u$s 5.000, según la potencia, y hay que reponerlo”.
MESA CON LA POLICÍA Y CONCEJALES
Respecto de la coincidencia de la ola de robos de esta naturaleza con las épocas de crisis, Montes explicó que en busca de frenar su avance hubo reuniones con concejales y con la policía en procura de atacar el problema por el lado de quienes reducen este tipo de material, ya que en Buenos Aires se vivió en el 2002 un proceso similar que obligó a dictar una ley para controlar la comercialización.
“Los concejales de Trelew tienen ese antecedente y esperamos que avancen en una legislación específica para controlar a quienes compran, porque es un material que no se vende en el mercado”, indicó.
Añadió que “en la provincia de Buenos Aires, en el 2002 ante la aparición de este fenómeno desarrolló una legislación. Yo tomé ese modelo y armé algo que seguramente los concejales trabajarán para darle forma definitiva”.
Señaló que si bien, por lo general, los vecinos hacen las veces de custodios y avisan cuando detectan un hecho así, no es suficiente, “ya que tenemos en Trelew alrededor de 600 transformadores y hay algunos que están en zona de chacras o no pobladas. Además los ataques se producen de noche y generalmente en zonas periféricas con poca iluminación”.
Reiteró más adelante que “el beneficio es muy bajo y el riesgo demasiado alto. Tuvimos un hecho en Trelew de un chico que perdió un brazo porque se electrocutó, hubo electrocutados faciales y está el caso de Comodoro en el que un hombre perdió también un brazo”.
