El Ministerio de Agricultura declaró el estado de emergencia y de desastre agropecuario en toda la provincia de Corrientes por el término de seis meses, con alcance a las explotaciones rurales “afectadas por sequías y/o incendios”, que ya superan las 700 mil hectáreas. La decisión quedó plasmada en la Resolución 36/2022 publicada en el Boletín Oficial, y tendrá vigencia desde el 1º de enero hasta el 1º de julio del presente año.
A partir de ahora, según consta en el artículo 3 de la Resolución, los productores afectados deberán presentar certificado extendido por la autoridad competente de la provincia, en el que conste que sus predios o explotaciones se encuentran comprendidos en los casos previstos” para la declaración del estado de emergencia o desastre.
Además, los productores damnificados y alcanzados por la emergencia accederán al beneficio de la postergación del pago de impuestos nacionales y también provinciales, y en el caso de aquellos que se encuentran encuadrados en la declaración de desastre, serán eximidos de dicha obligación. Hay que recordar que un campo puede ser declarado en emergencia o en desastre de acuerdo con el nivel de afectación de su capacidad productiva.
Por otro lado, se aclaró que la prorroga de la declaración dependerá de “las condiciones climáticas que se manifiesten en los siguientes meses, por la situación de sequía e incendios en todo territorio provincial, para la totalidad de las explotaciones productivas, debido al prolongado evento critico climático de sequía que atraviesa la provincia”.
