Los productores del Valle Inferior del Río Chubut tienen un nivel de irritación difícil de describir. Al aumento de los costos para la producción, la sequía, el Impuesto Inmobiliario, el abigeato y otras vicisitudes, ahora se enteraron que el riego se cortará un mes antes de lo previsto.
El 7 de octubre del año pasado, con la crisis hídrica en Chubut en pleno ascenso, el presidente de la Compñaía de Riego, Esteban Barra, envió una nota al titular del Instituto Provincial del Agua solicitando caudal de Hidroeléctrica Ameghino, porque de lo contrario, iban a tener que adelantar el fin de la temporada de riego en abril y no en mayo, como se realiza habitualmente.
Esa nota manifestaba que “hasta Ia fecha, hemos estado utilizando para alimentar los canales principales de riego del VIRCH solamente el caudal mínimo erogado por Hidroeléctrica Ameghino, que a Ia fecha es de 24 m3/s, lo cual resulta insuficiente para atender Ia demanda en este momento”.
Parra expresaba en aquella nota que, en función de Ia emergencia hídrica y en el conocimiento que los caudales esperados serán inferiores al módulo del río (47 m3/s), “hemos preparado un esquema de caudales a utilizar, sensiblemente inferior al de años anteriores, con Ia intención de satisfacer mínimamente los requerimientos de riego y a Ia vez garantizar Ia captación de agua para las Cooperativas de Agua Potable del Valle”.
Y agrega: “Como se observa, de ser necesario y si Ia situación no se revirtiera, Ia intención es interrumpir el riego en el mes de abril en Iugar de mayo como es habitual”.

Finalmente, varios productores tomaron conocimiento de que el riego se cortaría en los primeros 10 días de abril, generando un fuerte malestar en todo el sector ganadero del Valle.
En esta época, por lo general se comienza con la siembra y esto requiere por lo menos dos riegos al día. El impacto podría ser grande también en el mantenimiento de la pastura y provocará estrés para todos aquellos que hacen engorde de animales en la zona del Valle Inferior.
También generará aumento en los costos: Al no tener pastura por falta de riego, los productores se tendrán que volcar estrictamente al balanceado, que en los últimos meses registró grandes aumentos. Según sondeos que realizó Metadata, la tonelada de alimento balanceado ronda en los $ 40.000.
