Usando un taxi como patrullero, la Policía de Rosario detuvo a ladrones que había asaltado al chofer del vehículo. Fue un recurso desesperado: en la comisaría sólo había dos móviles y ambos estaban ocupados en otras tareas.
De acuerdo a la publicación de Clarín, el chofer levantó a un pasajero en la zona de Mendoza y Magallanes. En el momento de ascender, otras dos personas subieron al auto, un Fiat Sienna, y le pidieron que los llevaran hasta un cajero automático.
Luego de arrancar en su viaje, uno de los falsos pasajeros sacó un cuchillo y amenazó al taxista llevándole el arma al cuello. “Dale la plata a los que están atrás”, llegó a decirle el ladrón que iba en el asiento delantero del taxi, además de robarle el celular.
El taxista entregó los 4 mil pesos que había juntado de recaudación en la jornada, los ladrones bajaron y huyeron por calle Provincias Unidas.
Mientras tanto, el chofer asaltado salió a buscar a los ladrones. Un par de cuadras después, llegó a ver a uno de ellos, un joven de jeans y campera negra. Era uno de los asaltantes, de los que estaban en la parte trasera del coche. En lugar de ir a enfrentarlo, se fue a realizar la denuncia.
El conductor se dirigió a la comisaría 14ª rosarina. Pero se topó con un gran problema: los dos móviles que tiene la comisaría se encontraban de servicio. Uno de ellos estaba realizando patrullajes y el otro tenía una custodia fija de 24 horas.
Es por ello que los policías no perdieron tiempo y se subieron al taxi junto al chofer, un hombre de 31 años, y salieron en busca de los ladrones.
Apenas unos minutos más tarde, cerca de la zona de Provincias Unidas y White, encontraron al asaltante, que quiso escaparse a pie. Pocos metros después lograron detenerlo.
El ladrón, de 21 años, tiene antecedentes policiales. Quedó alojado en la seccional 14ª a disposición de la Justicia.
