Efectivos de la Prefectura Naval Argentina, bomberos voluntarios, Guardia Urbana Municipal y la policía de la localidad chubutense de Sarmiento, continuaron hoy, sin novedad, los rastrillajes en la búsqueda del niño de cuatro años que desapareció el viernes pasado en el Lago Musters, provincia de Chubut, cuando el bote en el que viajaba con su hermana fuera arrastrado a causa de los fuertes vientos.
“Continuamos con los rastrillajes, sin novedad, por el momento” dijo Bruno Germillac, subcomisario de la comisaría de la localidad chubutense de Sarmiento.
La actividad se realiza con unos 70 efectivos entre personal de la policía, defensa civil, bomberos de la zona, guardia urbana de la localidad de Sarmiento y particulares que se sumaron a la búsqueda, que se concentró sobre la zona conocida como “las piedras”, sobre el Este del lago.
Si bien no se saben las razones por las cuales terminaron en el agua, se sospecha que se arrojaron, desesperados, por no poder dominar la embarcación mientras ésta se alejaba de la costa.
“Por lo que sabemos, el chico iba con un wader (una especie de mameluco impermeable para pescar) que de ninguna manera es recomendable para utilizar sobre una embarcación porque, de producirse una caída se adhiere al cuerpo o se llena de agua y la persona es arrastrada al fondo” explicó oportunamente a Télam el director de Defensa Civil del Chubut, José Mazzei.
Estiman que el niño no apareció por el wader, y sí el cuerpo de su hermana, que fue encontrada sin ropa el sábado pasado, cuando se la extrajo del lago.
También se encontró el bote en condiciones de navegabilidad, flotando no muy lejos del cuerpo de la joven.
Los testigos indicaron a las autoridades que ambos hermanos, oriundos de Comodoro Rivadavia, arribaron a la costa oeste del Lago, al que ingresaron en un bote inflable de color azul, con intenciones de probar su funcionamiento.
Según Germillac, también iba en el bote una mujer adulta, quien se arrojó con el fin de evitar que los fuertes vientos arrastren la embarcación inflable.
