La salida de Albuquerque fue publicada este miércoles en el Diario Oficial de la Unión, y en su lugar asumirá Adolfo Sachsida, que deja el cargo de asesor especial del ministro de Economía, Paulo Guedes, siendo un defensor de la política de paritarias cero para los empleados públicos y de la no intervención estatal en la política de precios de la compañía pública petrolera Petrobras.
Bolsonaro reemplazó así a uno de los militares de su gabinete, que lo acompañaba desde 2019 y que era considerado uno de los principales nombres de su gestión, en el marco de las críticas hacia su propio gobierno y a Petrobras por la política de precios que siguen la cotización internacional del crudo en dólares y son repasadas para el consumidor interno.
Esta semana, Petrobras aplicó un aumento del 8,9 por ciento en el gasoil.
El jueves pasado Bolsonaro había pedido a Petrobras y al Ministerio de Minas y Energía frenar la ola de aumentos “porque Brasil va a quebrar con otro ajuste”, algo que no ocurrió.
En abril Bolsonaro cambió al presidente de Petrobras descontento con las políticas de precios, sobre todo después del récord e inflación mensual para marzo, el mayor desde 1994.
El mandatario ultraderechista había pedido a Petrobras detener “la violación contra el pueblo” por las ganancias extraordinarias de los accionistas privados, principales beneficiarios del lucro generado por la política de precios internacionales de los combustibles que pagan los brasileños, que cobran en reales.
“Ministro Bento Albuquerque, José Mauro Ferreira (presidente de Petrobras), no pueden aumentar el precio del gasolil. Van a quebrar a Brasil, yo no puedo intervenir, pero ustedes tienen ganancias y tienen marcado un rol social de Petrobras en la Constitución”, había dicho Bolsonaro.
