Trelew
Clear sky
6°C
Previsión
26 de mayo, 2026
Día
07
Previsión
18°C
Previsión
27 de mayo, 2026
Día
07
Previsión
13°C
Previsión
28 de mayo, 2026
Día
07
Previsión
14°C
Previsión
29 de mayo, 2026
Día
07
Previsión
17°C
 

Puerto Madryn
Clear sky
9°C
Previsión
26 de mayo, 2026
Día
04
Parcialmente nublado
17°C
Previsión
27 de mayo, 2026
Día
07
Previsión
12°C
Previsión
28 de mayo, 2026
Día
07
Previsión
13°C
Previsión
29 de mayo, 2026
Día
07
Previsión
17°C
 

Rawson
Clear sky
6°C
Previsión
26 de mayo, 2026
Día
07
Previsión
18°C
Previsión
27 de mayo, 2026
Día
07
Previsión
13°C
Previsión
28 de mayo, 2026
Día
07
Previsión
14°C
Previsión
29 de mayo, 2026
Día
07
Previsión
16°C
 

Titulares

La enfermera de Chubut que recorre 800 kilómetros en un día para cumplir su sueño de jugar al fútbol

Se llama Valeria Currumil, vive en Cerro Cóndor y juega en Atlas de Trelew. Una compañera le cambia los francos para poder viajar y jugar la Liga del Valle. Cuando el equipo es visitante, recorre hasta 800 kilómetros en un mismo día.

“En la vida hay muchas cosas que se pueden cambiar, menos la pasión”, relataba el actor Guillermo Francella en uno de los mejores guiones del cine argentino como es el Secreto de Tus Ojos.

La frase textual decía: “El tipo puede cambiar de todo, de cara, de casa, de familia, de novia, de religión, de dios, pero hay una cosa que no puede cambiar, Benjamín, no puede cambiar de pasión”.

De esto sí sabe Valeria Currumil, quien vive en la aldea Cerro Cóndor a orillas del Río del Chubut.

“Es un sueño. En mi pueblo jugaba sola o con varones más grandes”, confesó Valeria en una entrevista que realizó TN. Y agrega: “Nací y me crié acá. Me fui dos veces: Una para hacer el secundario y la otra para estudiar la carrera. Pero volví porque amo a mi comunidad. No me imagino en otro lado”.

Con sus 40 años, no deja de alimentar su sueño y su pasión por jugar al fútbol. Todos los fines de semana recorre entre 600 y 800 kilómetros, dependiendo si Atlas juega de local o visitante.

El sacrificio es enorme, al igual que su tenacidad por seguir manteniendo viva la llama del fútbol. Una compañera que trabaja con ella en el centro de atención primaria de la aldea le cambia algunas guardias y francos para que Valeria puede viajar y estar presente con su equipo Atlas.

Pero Valeria ya está acostumbrada a las distancias. Su hijo, Ezequías, tiene 13 años y también está lejos: Cursa el nivel secundario en una escuela agrotécnica y vive en una residencia estudiantil en Trevelin.

“También viajo para verlo. Lo extraño un montón y quisiera tenerlo acá conmigo, pero no voy a impedir que se forme y cumpla su sueño, porque a mí nadie me lo impidió”, dice.

Compartir: