Boca Juniors se consagró esta tarde campeón de la Copa de la Liga Profesional de Fútbol (LPF) al derrotar con claridad a Tigre, 3 a 0, en el encuentro decisivo que se jugó en el estadio Mario Alberto Kempes de Córdoba, ante más de 50.000 personas, y así su DT, Sebastián Battaglia, sumó su segundo título desde que está en el cargo.
Boca había finalizado en la segunda colocación de la zona B en la primera fase del certamen, y para acceder al encuentro decisivo derrotó a Defensa y Justicia (2-0) en cuartos de final, y por penales (6-5), tras igualar sin goles, eliminó a Racing en la semifinal.
Los de Victoria habían cerrado la fase inicial en la tercera ubicación de la misma zona B, y para llegar a la final dejaron en el camino a River Plate (2-1) y a Argentinos Juniors por penales (3-1), luego de igualar 1 a 1 en los 90 minutos.
En los segundos previos a que finalice el primer tiempo, Boca encontró la ventaja, cuando en un córner desde la derecha Rojo ganó en el área y con un buen cabezazo venció la débil resistencia de Marinelli, que no pudo evitar la caída de su vaya y así su equipo se fue al descanso en desventaja.
En el complemento, el colombiano Fabra despejó todas las dudas con su golazo, que logró con un potente zurdazo desde afuera del área, y así volvió la locura entre los fanáticos ‘xeneizes’, que colmaron la popular Artime, la platea Gasparini y la mitad sur de la platea Ardiles.
Con una ventaja holgada, el conjunto de Battaglia se animó a más, consiguió el tercero por intermedio del ingresado Luis Vázquez para que el Kempes sea una fiesta en la agradable tarde cordobesa, aunque los fanáticos de Tigre también alentaron hasta el final, reconociendo la gran campaña del equipo, que hace solo seis meses lograron ascender a la máxima categoría.
