Gustavo Fernández quiere seguir haciendo historia para el tenis argentino. El Lobito, en la cancha número 13, dio uno de los golpes del torneo al vencer con gran autoridad al número uno del mundo, el británico Alfie Hewett, por un doble 6-1 y clasificar a la final de Roland Garros.
El número tres del ranking ITF, que en la fase previa derrotó al español Martín de la Puente (9 del planeta) por 6-4 y 6-1, dio una cátedra de tenis durante una hora y dos minutos de partido. El oriundo de Río Tercero tuvo un 68 por ciento en el primer servicio, contra un 37 de su contrincante. Otro punto clave fueron las dobles faltas, ya que el albiceleste sólo cometió una, mientras que el favorito del torneo tuvo ocho.
“Lo más placentero que puedo sentir. Jugué increíble, lo ejecuté espectacular. Hice todo lo que habíamos planeado. Estoy feliz de jugar como jugué. Hoy no lo dejé hacer nada y estoy feliz por cómo jugué. Está bueno explayarme en este lugar”, analizó Fernández una vez finalizado el encuentro.
En la final, que se disputará este sábado, se verá las caras ante el vencedor del duelo que protagonizarán más tarde los japoneses Tokito Oda (16 años, número 9 del mundo y mejor junior) y Shingo Kunieda (segunda mejor raqueta de la actualidad). Sobre su futuro contrincante, comentó entre risas: “Que se maten entre ellos, que hagan lo que quieran. Yo hice un gran trabajo hoy y estoy listo para enfrentar al que sea para ir en lucha por el sueño”.
