Andrii Pokrasa vive en las afueras de Kiev, la capital ucraniana, y en los primeros días de la guerra ayudó a detectar un convoy ruso que avanzaba por la autopista E40 entre Kiev y Zhytomyr.
La valentía de Andrii fue notable, y al darse a conocer su historia en las últimas horas, toda Ucrania lo definió como el “niño héroe”.
Es que Pokrasa, en plena noche, fue con su drone de juguete a un bosque cerca de su casa y obtuvo con éxito fotos y coordenadas de GPS del convoy que se aproximaba. Se las envió a su padre inmediatamente y este le reenvió esa data a militares ucranianos minutos después.
Minutos después, la artillería ucraniana cayó sobre la carretera cerca de Berezivka y destruyó el convoy a unos 40 kilometros de Kiev.
En las últimas horas, autoridades militares ucranianas premiaron al chico porque el enfoque de sus fotos y sus coordenadas fueron tan exactos que eso permitió la destrucción de los blindados de Vladimir Putin. Como premio, le entregaron al menor de 15 años el control de un drone de alto grado con un mayor alcance.
El niño, que se había ofrecido como voluntario en le Fuerza de Defensa Territorial que formó Ucrania luego de la invasión, describió la experiencia como “muy, muy aterradora”, pero dijo que quería evitar que los rusos atacaran su ciudad natal.
“Nos dieron información sobre dónde podría estar aproximadamente la columna rusa y nuestro objetivo era encontrar las coordenadas exactas y dárselas a los soldados. Les di las coordenadas y las fotos, y luego apuntaron a la ubicación”, dijo el piloto adolescente.
