El balance arrojó un resultado negativo de US$ 438 millones que, si se los compara con los US$ 667 millones de 2019, significan una reducción de la pérdida de US$ 229 millones.
En tanto, los aportes del Estado durante 2021 fueron de $ 65.796 millones, de los cuales $ 35.180 millones volvieron a las arcas públicas en concepto de impuestos y tasas.
“Es significativo que los resultados de 2019, correspondientes a la gestión anterior, sean similares a los de 2020 habiendo la industria aérea atravesado la crisis más grande de su historia, cuando entre marzo y diciembre no tuvimos prácticamente operación más allá de los vuelos especiales”, señaló Pablo Ceriani, titular de Aerolíneas Argentinas.
Luego, Ceriani, agregó que, “aun en 2019, con niveles de perdida récord, pero en un contexto sanitario y operativo estable, la empresa aportó US$ 3.500 millones al PBI en concepto de Producto Bruto Aeroportuario, productividad e ingresos del turismo receptivo e interno. Es una falacia afirmar que la empresa no genera ni aporta nada al desarrollo económico”.
Además, se redujo el pasivo en millas: en 2019 fue de US$ 308 millones mientras que en 2021 fue de US$ 212 millones.
Sobre este punto, el presidente de la compañía explicó que “en la gestión de 2016 -2019, se redujeron los aportes del Estado vendiendo millas a entidades bancarias con valores muy por debajo de los del mercado”.
“Esto nos generó un pasivo importante y un gran perjuicio a la empresa, al Estado Nacional y en definitiva a todos los argentinos porque básicamente lo que se llevó adelante fue un proceso de endeudamiento típico”, agregó.
Hacia fines de 2020, fue concretada la fusión entre Aerolíneas Argentinas y Austral, lo que permitió eliminar estructuras duplicadas en mantenimiento y otras áreas operativas, generar una mayor eficiencia en el uso de los recursos y utilizar la nueva capacidad ociosa para lanzar su proyecto de mantenimiento a terceros como unidad de negocios, señaló la línea de bandera.
