La funcionaria, que participó ayer en la sesión legislativa, remarcó que el 10% de las denuncias por violencia de género o intrafamiliar que reciben en el área a su cargo, son agresores que pertenecen a las fuerzas de seguridad.
“Queremos que modifiquen todo lo que crean conveniente, que inviten a otros organismos y debatan manteniendo el espíritu de este proyecto, que es no darle un arma a una persona que puede llegar a cometer un femicidio”, señaló Oehrens, al referirse a la iniciativa que presentò el año pasado y que comenzó a tratarse este mes en la Legislatura provincial.
Y subrayó: “Esto es para salvar a las mujeres y a sus hijos, acá no hay banderas políticas”.
Además, la Subsecretaria de Mujeres de la ciudad de Neuquén indicó que “desde hace meses” solicitan una reunión con el jefe de la Policía provincial, el comisario general Julio Peralta, con la intención de “trabajar articuladamente no solo este proyecto, sino para que desde las oficinas de atención primaria a situaciones de violencia de género que funcionan en varias comisarías capitalinas puedan derivar casos a nuestro equipo de asistencia integral”.
“La agenda del comisario Peralta debe ser muy compleja y no ha tenido ni un huequito para tratar soluciones en materia de violencia de género en Neuquén”, se quejó Oehrens.
La iniciativa indica que, cuando exista una denuncia por violencia de género o intrafamiliar –con medidas dictaminadas por las leyes y/o una denuncia penal vigente-, el agente deberá retirar el arma al ingresar a la jornada de servicio y devolverla al finalizarla.
