En su GP número 150, el madrileño se impuso con autoridad sobre el mexicano Sergio “Checo” Pérez (Red Bull) y el británico Lewis Hamilton (Mercedes), quienes protagonizaron junto al monegasco Charles Leclerc (Ferrari), cuarto, un festival de maniobras y sobrepasos en las vueltas finales en busca de un lugar en el podio.
Sainz, de 27 años, hijo del dos veces campeón del mundo de rally, Carlos Sainz, le dio a Ferrari el tercer triunfo en la temporada e interrumpió una serie de seis victorias consecutivas de Red Bull.
Con su éxito, el automovilismo español volvió a celebrar en la máxima categoría del automovilismo tras la última victoria del asturiano Fernando Alonso, también con Ferrari, el 12 de mayo de 2013 en Barcelona.
Hamilton, máximo ganador en Silverstone (8) y vencedor de los tres GP británicos anteriores, igualó su mejor resultado en la temporada con un tercer lugar que ya había logrado en Bahréin y Canadá.
El neerlandés Max Verstappen (Red Bull), vigente campeón y líder del Mundial de Pilotos, ingresó en el séptimo puesto, detrás de Alonso (Alpine Renault), quinto, y el británico Lando Norris (McLaren), sexto.
Verstappen (181) redujo a 34 puntos su distancia respecto de “Checo” Pérez (147), que a su vez es perseguido por Leclerc (138) y Sainz (127) en las principales posiciones de la clasificación general.
Los puestos de puntuación Silverstone los completaron Mick Schumacher (Haas), el alemán Sebastian Vettel (Aston Martin) y el danés Kevin Magnussen (Haas).
El Gran Premio británico entregó momentos de tensión en su largada por un impresionante accidente del chino Zohu Guanyu, del que resultó ileso en el circuito de Silverstone.
El piloto asiático fue trasladado al centro médico del autódromo en estado consciente y al final de la carrera se lo pudo ver dialogando con miembros de su staff y autoridades de la categoría, en perfectas condiciones físicas.
Su auto número 24 fue impactado por el británico George Russell (Mercedes), salió volando y se arrastró varios metros dado vuelta, con las ruedas hacia arriba.
Tras ese recorrido boca abajo, el Alfa Romero de Zhou terminó incrustado contra las vallas de protección que separa la pista de los espectadores ubicados en la tribuna de la curva 1.
