Las vicisitudes del sector vitivinícola de Chubut forman parte de la génesis, la creación y el nacimiento de las bodegas que actualmente producen vino. Los enólogos, productores y emprendedores de esta noble bebida se mimetizaron con los paisajes repletos de adversidades y lograron sintetizar un producto único por sus características.
Quizás, sin esas vicisitudes como los fríos extremos, los miles de kilómetros áridos de tierra entremezclándose entre el mar y las montañas, el vino chubutense no sería el mismo.
¿Cómo explicar el fenómeno en plena expansión de la vitivinicultura en Chubut? ¿Cómo sostener que en latitudes australes y con climas beligerantes y hostiles, se producen vinos de semejante calidad?
Es complejo responder, casi imposible, porque en cada enólogo, bodega y familia que producen vinos en Chubut hay una historia de vida diferente.
Preferimos quedaron con las frases de algunos pensadores, artistas y mentes brillantes, que podría ser el punta pie inicial para comprender, al menos, una porción minúscula del nacimiento, surgimiento y consolidación de la vitivinicultura en Chubut.
Como decía a menudo el filósofo, escritor y moralista francés, Jean de la Bruyére, “de las dificultades nacen milagros”. O bien como expresaba el pintor español, Pablo Picasso: “Todo lo que se puede imaginar, es real”. Y por qué no con Albert Einstein cuando hacía referencia al entorno: “Observa profundamente la naturaleza y, entonces, lo entenderán todo mucho mejor”.
BODEGAS Y EXPERIENCIAS A LO LARGO Y ANCHO DE CHUBUT
Jorge Cabrera, director de Caminos del Vino, enumeró algunos hallazgos en su visita a la provincia del Chubut.
En Gaiman, la bodega Bardas al Sur -a cargo de Roberto Barragán- está elaborando el Malbec más austral de Argentina y un Pinot Noir de gran calidad.
Muy cerca, en Trelew, están los productores Martín Pauluka y Sandra Davies de bodega Punta Ninfas, un pequeño proyecto que ya inauguró su sala de elaboración propia.
En Bahía Bustamante, el enólogo Matías Michelini narra las bondades del Pinot Noir y el Semillón que elabora a pasos del mar en un marco de naturaleza extrema.

Sarmiento es el lugar más austral del mundo donde se produce esta noble bebida. El frío y los fuertes vientos aportan a los vinos de Bodega Otronia una marcada acidez natural y un engrosamiento en la piel que potencia los aromas y el sabor.
Camino al oeste y luego de dejar atrás Los Altares, otra interesante zona vitivinícola, a unos 180 km antes de llegar a Esquel, en la comuna de Paso del Sapo y a la orilla del Río Chubut se elabora de manera orgánica Pinot Noir y Chardonnay que salen bajo la marca de Rincón de los Leones.
En Gualjaina, la bodega Cielos de Gualjaina -un proyecto comandado por Mariano Miretti y su esposa, Alejandra González- elabora dos blancos de excelencia: Un Chardonnay y un Gewürztraminer.
Las Viñas del Nant y Fall ya son una realidad. El Pinot Noir se entremezcla con un paisaje único cordillerano, aportando una bebida fresca con una acidez tensa y equilibrada que caracteriza a Trevelin.

Hacia el oeste, y a un kilómetro del paso a Chile, a orillas del río Futaleufú, está Sendero Lodge, también en Trevelin, donde Darío González Maldonado está al frente de un viñedo exclusivo para bases de espumantes. Se trata de 10.000 plantas entre Pinot Noir, Chardonnay, Sauvignon Blanc y algo de Pinot Gris.
Virando hacia el norte, hacia la zona de El Hoyo, la comodorense Elsa Guevara de Patagonian Wines está reperfilando muy bien los vinos, buscando más frescura y nuevas etiquetas, y presentando unas burbujas rosadas método champenoise de Merlot.
Entre los nuevos proyectos, Cabrera destaca que uno le llamó mucho la atención: Un viñedo a orillas del Lago Puelo (sobre la ruta 16), Hansen – Becerra, guiado también por Darío González Maldonado.
Es muy pequeño y está elaborando su segunda vendimia de Pinot Noir y Chardonnay y este año inauguraron su bodega artesanal. Comenzaron en el año 2018 con 300 plantas y hoy tienen 3.000.
