Luego de conocerse la noticia, la reacción inmediata del mercado fue positiva y la libra volvió a subir por encima de los US$ 1,20 dólares, según la agencia Bloomberg.
En tanto, el índice FTSE 100 precisó una suba de la bolsa británica de 1,37%, ubicándose en 7.205,15 puntos.
No obstante, operadores de divisas no tienen fe en esta subida, pues la libra ya se ha depreciado 11% respecto del dólar este año y está cada vez más a merced del sentimiento de riesgo global.
Los inversores y estrategas están más preocupados por la dirección de la política monetaria del Banco de Inglaterra que por quien reside en Downing Street.
“Ciertamente esta dimisión aporta una incertidumbre incremental, pero a nivel general, con todas las grandes incertidumbres reales alrededor, no creo que esto mueva mucho la aguja del mercado”, dijo Micheal Keusch, gestor de fondos de Bellevue Asset Management.
Actualmente, se está muy lejos de los momentos cuando la libra oscilaba con las noticias políticas del Reino Unido durante las negociaciones del Brexit.
Incluso en los primeros meses del mandato de Johnson, la libra subió cuando sustituyó a su ministro de Hacienda, mucho antes de que la pandemia de Covid-19 y el conflicto en Ucrania hundieran los mercados.
Con la inflación en su punto más alto en cuatro décadas, quien sustituya a Johnson como líder del Partido Conservador no va a ser suficiente para cambiar el rumbo de la libra por sí solo.
